El valor oficial de la canasta básica ascendió a 7,926 córdobas en marzo pasado, lo que representa un incremento del 9.8 por ciento desde que empezó a medirse el costo de la canasta reformada en septiembre, según confirman los datos publicados por el Instituto Nacional de Información de Desarrollo (Inide), antes llamado Instituto Nicaragüense de Estadísticas y Censos (Inec).
En ese sentido, el salario mínimo promedio vigente sólo cubre alrededor del 23 por ciento del valor de la canasta básica, la cual está compuesta por 53 productos agrupados en tres bolsones: alimentos básicos, usos del hogar y vestuario.
Sin embargo, la capacidad de costear el valor de la canasta básica baja hasta el 11.2 por ciento entre los trabajadores del sector agropecuario y hasta el 14.7 por ciento entre los empleados del Gobierno, quienes tienen la remuneración mínima más baja de los nueve sectores de la economía nacional donde rige el salario mínimo.
El alza de los alimentos, las tarifas de los servicios básicos y del gas butano de cocinar, han empujando el encarecimiento de la canasta básica.
GOLPE A LOS MÁS NECESITADOS
Los datos del Inide indican que en marzo pasado el valor de la canasta básica ascendió a 7,926.3 córdobas, en comparación con los 7,216.9 córdobas que costaba en septiembre del 2007, cuando se comenzó a medir el costo de la canasta básica reformada.
En septiembre pasado el Gobierno y los sindicatos, con la abstención de la empresa privada, acordaron un aumento en las cantidades de consumo de los productos, principalmente del segmento de los alimentos, que conforman la canasta básica para una familia integrada por seis personas.
Esto se realizó con el fin de intentar garantizar las 2,500 calorías que una persona requiere diariamente para sobrevivir, actualizando con ello la canasta básica que había estado vigente desde la década de los años ochenta que sólo contemplaba 1,200 kilocalorías diarias por persona.
El economista, Adolfo Acevedo advirtió que en el incremento del valor de la canasta básica destaca el encarecimiento de productos alimenticios de primera necesidad, como el maíz, el frijol, el arroz, el aceite, la leche, el pan, la tortilla y el azúcar.
“Para un grupo de alimentos, que constituyen cerca del 80 por ciento del consumo de los pobres extremos y el 70 por ciento del consumo de los pobres, el aumento del costo ha sido del 21.3 por ciento desde septiembre de 2007 a marzo de 2008”, subrayó Acevedo.
“La situación es preocupante porque si en una familia sólo trabaja una persona, es evidente que no puede costear la canasta básica, por lo que tienen que priorizar, de acuerdo a su poder de compra, lo que van a comprar, es decir tienen que sacrificar parte de su consumo”, valoró el ex viceministro de Finanzas, René Vallecillo.
Es decir que el encarecimiento de la canasta básica está obligando a la población nicaragüense, en especial a los asalariados y sus familias, a “cambiar sus hábitos de consumo” en detrimento de su sana alimentación y de su salud.
SE “COME” AJUSTE SALARIAL
El dirigente sindical Luis Barbosa reconoció que el incremento del valor de la canasta básica “se ha comido” el ajuste salarial del 15 por ciento que se empezó a aplicar en enero pasado a nueve sectores de la economía nacional, luego de un acuerdo firmado entre los sindicatos y el Gobierno del presidente Daniel Ortega en el seno de las negociaciones de la Comisión Nacional del Salario Mínimo, llevadas a cabo en el Ministerio del Trabajo (Mitrab).
“Es cierto, estamos viendo una reducción de la capacidad de compra de los trabajadores. Esta alza de la canasta básica de seguro será uno de los elementos más importantes a tomar en cuenta en julio próximo cuando está prevista la nueva reunión de la Comisión Nacional del Salario Mínimo”, subrayó.
No obstante, Barbosa reconoció que para presentar algunas propuestas en el ajuste de la nueva paga mínima, se tendrá que “hacer un análisis real e integral” no sólo del incremento de la canasta básica, sino también del crecimiento de la economía nacional y del alza de la inflación, entre otros.
El presidente de la Cámara de Comercio Americana (Amcham), César Zamora, reconoció que el aumento del costo de la canasta básica va a presionar un ajuste del salario mínimo durante las reuniones que tendrán lugar a partir de julio entre el Gobierno, los sindicatos y los empresarios.
Sin embargo, Zamora recomendó al Gobierno a tener prudencia al momento de definir el ajuste de la paga mínima, pues señaló que entre más alta sea la carga salarial, mayor será el movimiento inflacionario, es decir el alza generaliza de los precios.
Asimismo, aconsejó al Gobierno desarrollar políticas dirigidas a elevar los niveles de producción para este año, para evitar que los productos de la canasta básica continúen encareciéndose.
“Hemos visto los efectos de las negociaciones anteriores con respecto al salario mínimo, que al final ha salido contraproducente para los trabajadores, porque a mayor salario ha habido mayor nivel de inflación”, según valoró Zamora.
Añadió que el salario mínimo deberá adecuarse a los niveles de producción del país y buscar mecanismos para bajar la tendencia inflacionaria, pues “este año se ha complicado para todos”. Y añadió: “Aquí lo que tiene que haber es madurez por parte de los trabajadores, el Gobierno, la sociedad política y los empresarios”.
LA MAYOR DEL ISTMO
Nicaragua cerró el primer trimestre del año con una inflación de 5.01 por ciento, la mayor entre los países de Centroamérica para el mismo período, según los datos de los respectivos Bancos Centrales.
La menor inflación de la región, en el mismo período, es decir de enero a marzo pasados, correspondió a Costa Rica, donde cerró en 2.25 por ciento.
Nicaragua concluyó el 2007 con una inflación de 16.88 por ciento, la más elevada desde el paso del huracán Mitch en 1998. Igualmente fue la mayor de Centroamérica y una de las más altas de Latinoamérica, superada por la inflación de Venezuela (22.5 por ciento).
(Con la colaboración de Wendy Álvarez).