Edelberto Arcángel Duarte Murillo, sospechoso de haberle propinado cinco balazos con un revólver calibre 3.57 a Dolores Morales Aragón, en la comarca Caño Blanco, el pasado lunes, fue beneficiado con arresto domiciliar por la juez suplente del Juzgado de Audiencia de Nueva Guinea, Rosa Olivia Sosa Benítez.
La juez suplente rechazó la solicitud que hizo la fiscal de El Almendro, Belisa del Carmen Guido Mayorga, que pedía prisión preventiva para el acusado.
En base a que existe una vida de por medio, el caso se tipificó como asesinato.
La judicial accedió a la petición del abogado defensor del reo, Miguel Sevilla Núñez, quien en su alegato dijo que su defendido es al mismo tiempo su pariente y ofreció como fiadora a la señora Hilda Isabel Robles, propietaria de un restaurante.
La fiscal Guido Mayorga reaccionó molesta con la medida que tomó Sosa Benítez, ya que una persona perdió la vida, sin embargo, dijo que el próximo siete de mayo la Fiscalía “caerá con todos los fierros” para declarar culpable al imputado, ya que hay suficientes testigos que vieron cuando le propinó los balazos a su víctima.
JUEZ NO ES ACEPTADA POR GANADEROS
Recientemente el presidente de los Comités de Prevención del Delito, encabezados por Donald Ríos Obando, pidió a la Corte Suprema de Justicia la sanción definitiva para esta misma juez, porque según el comité, en reiteradas ocasiones ha declarado inocentes a los abigeos, en fallos que afectan en gran medida a los productores.
Y es que este municipio se ha visto afectado por el abigeato desde hace varios años.
Las estadísticas policiales de Nueva Guinea revelan que los efectivos policiales, acompañados de miembros del Ejército, han asestado fuertes golpes a los robaganado, pero muchos logran burlar a la justicia.
El jefe de la Policía de Nueva Guinea, comisionado Ramón de Jesús Castillo, dio a conocer que en lo que va del año han recuperado 81 semovientes de diferentes edades y razas, ganado que ha sido sustraído de los potreros y corrales cuando sus dueños duermen plácidamente. El seguimiento policial ha sido bastante efectivo porque la recuperación de reses sobrepasa la meta en comparación con el año anterior.
Castillo habló sobre el último operativo conjunto con el Ejército para perseguir a cuatreros desde la comarca Los Pintos, en la finca de Ramiro González, lugar de donde se habían llevado 35 reses con supuesto destino a Costa Rica.
Los cuatreros supuestamente intentaban trasladar el ganado robado, pero antes de llegar a la frontera les fue ocupado.
Castillo dijo que los abigeos, cuando observaron que estaban rodeados, dejaron a los animales y se dieron a la fuga.
En sólo cuatro meses la Policía ha invertido casi cuatro mil horas en seguimiento a cuatreros, ha ocupado 81 reses y once casos han sido enviados al Ministerio Público; de éstos sólo hay un detenido actualmente
Rosa Emilia Mendoza, representante del Ministerio Público en Nueva Guinea, dijo que los pocos detenidos que existen en las cárceles de Nueva Guinea se debe a las constantes mediaciones que hacen los afectados con los acusados, cuando recuperan el ganado.
En estos casos los productores prefieren levantar sus denuncias, que acusar a los supuestos cuatreros, dejando en la “cuerda floja” al Ministerio Público.