Familiares de los ex policías Teófilo Ludrick Rivas, Benicio Hansen, Martin Velázquez y Dexter Charlie Simons Fedrick, condenados a tres años de prisión por infidelidad en la custodia, señalaron ayer al ex comisionado mayor Francisco Gaitán de haber recibido dinero, a cambio de la fuga de los reos de alta peligrosidad de las cárceles preventivas de la Policía de Bilwi, el pasado 1 de noviembre.
Tras enterarse de que los ex agentes fueron trasladados sorpresivamente a Managua en un avión del Ejercito de Nicaragua, Raymundo Ártica, cuñado de Benicio Hansen Santiago, aseguró que el ex comisionado mayor Francisco Gaitán recibió de manos de un cartelito del Atlántico Norte la cantidad de tres millones de dólares para supuestamente permitir la fuga de los seis reos condenados.
El denunciante sostuvo que la información que le proporcionó su cuñado fue clara: “El jefe de la Policía hizo tratos con un reconocido narcotraficante local llamado Donley Mendoza, es señalado como la persona que recibió de parte de la esposa del reo Mateo Avila desde Colombia la cantidad de 500 kilos de cocaína, éste vendió la droga en la frontera hondureña y posteriormente utilizaron el dinero para preparar la fuga de los reos esa madrugada”.
Don Marcelo Velázquez, padre del reo Martin Velázquez, manifestó que su hijo le explicó que la noche de la fuga un policía de nombre Benito Taylor Pictan se apareció a las doce con dos camionetas.
“Él le dijo a mi hijo que se subieran a la camioneta, que era orden del jefe”, manifestó el anciano. “Cuándo mi hijo se subió a la camioneta, lo llevaron a la playa y lo encapucharon”.
Benito Taylor Pictan, según la Policía, está prófugo de la justicia, desde la noche de la fuga de los reos.
TORTURADOS
Nora Rivas, madre de Teófilo Ludrick Rivas, denunció supuestas torturas practicadas por la Policía a su hijo. “Lo llevaron dos veces a la playa de La Bocana, allí lo desnudaban y le decían que lo iban a matar, además pasaron varios días desnudos y esposados en su celda, cuando ellos pedían agua, les daban agua con sal o agua mezclada con gasolina o queroseno”.
La hermana de Benicio Hansen, de nombre Adela Hansen Santiago, explicó que cuando llegaron a Cartagena, Colombia, a su hermano lo llevaron a una finca donde lo mantenía encerrado y que nunca logró cambiarse de ropa. “Esto es una muestra de que a ellos los tenían contra su voluntad. Le damos gracias a Dios porque los narcotraficantes no los mataron, porque esa era la orden”.
LA PRENSA buscó la versión de la Policía de Bilwi, pero la vocera, capitán Juana Lanza, explicó que sólo el jefe policial de Bilwi, comisionado mayor Roberto González, puede comentar sobre el caso y éste no se encontraba ayer.