El Centro Nicaragüense de Derechos Humanos elevará ante el Relator Especial de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, la denuncia del periodista de El Nuevo Diario, Melvin Martínez, quien asegura que el Ministerio de Salud le ha violentado sus derechos a la libre práctica del periodismo, al impedirle el acceso a las instalaciones de esa institución.
Según Martínez, ésta ha sido la reacción del ministro de Salud, Guillermo González, por las publicaciones críticas que ha efectuado al sistema de salud, como la falta de medicinas y el despido injustificado de trabajadores de esa institución, desde que asumió como titular del Minsa. “Además de la represión a la que vienen sometiendo al gremio médico pro salario”, manifestó Martínez.
“El secretismo favorece la corrupción porque no hay transparencia. La falta de transparencia permite malos entendidos”, manifestó por su parte el director de END, Francisco Chamorro.
Para la presidenta del Cenidh, Vilma Núñez de Escorcia, ésta es una muestra más “de como en Nicaragua se está impulsando todo un retroceso en el ejercicio a la libertad de expresión, que tanta sangre, tanto esfuerzo y tanto empeño de diferentes actores en el país ha costado”.
“Ya no se trata únicamente de usar o instrumentalizar al Poder Judicial para impulsar juicios de injurias y calumnias, sino que definitivamente se obstaculiza como en este caso, el trabajo de los medios de comunicación, el trabajo de los periodistas de acceder a la información. Con esto se está violando la libertad de expresión de manera clara, de manera evidente”, estimó la activista de derechos humanos.
Al mismo tiempo indicó que mira con preocupación cómo determinado sector del periodismo ha estado siendo objeto de coacción, en detrimento de su dignidad profesional.
Núñez menciona, además, que a esto se agrega el hecho de usar “como presión o de chantaje la selectividad en la asignación de la publicidad gubernamental, eso es una forma de violar la libertad de expresión”.
“Llamamos al Gobierno a rectificar, definitivamente Nicaragua está entrando en todos los rankings negativos que existen a nivel mundial. Los tenemos como uno de los países más pobres, uno de los países más corruptos, uno de los países menos viables para las inversiones extranjeras..., ya estamos también catalogando a Nicaragua como uno de los países violadores al derecho a la libertad de expresión”, afirmó la presidenta del Cenidh.
Francisco Chamorro, director de END, dijo que el trasfondo de esta decisión “fundamentalmente es silenciarnos de que nosotros no expresemos lo que está pasando”, tomando en cuenta que una de las principales funciones de los medios de comunicación y del periodismo “es tener un control, una auditoría única sobre los poderes del Estado, (pero) esto al poder político, al poder económico, no le gusta”.
Chamorro recordó que posiciones como las del titular del Minsa “no favorecen un ejercicio profesional del periodismo, va en detrimento del propio Gobierno porque tienen dificultades hasta de exponer algunos proyectos buenos que están haciendo también, es innegable, no todo lo que el Gobierno hace está malo”.
Pero “aún lo que hace bien tiene problemas para darlo a conocer. Balancear una noticia para el actual Gobierno es contaminarla, ellos quieren que salga una noticia exactamente como la dan; nosotros como periodistas y profesionales no podemos hacer eso porque nos convertiríamos en propagandistas. Y no somos propagandistas”, sostuvo Chamorro.
El doctor Julio Caldera, director del Silais Managua, consultado sobre el caso, dijo desconocer el hecho, pero sostuvo que para el periodismo “en el Minsa las puertas están abiertas”. “Nunca hemos puesto limitaciones porque creemos que la salud es un asunto público. Pero también creo que la manipulación de la noticia para la salud no debe existir, debería extraerse del contexto político”, dijo el galeno.