|
No existe ninguna duda de la genialidad de este patrimonio intangible de la humanidad, tuvo que ser escrito por un conocedor, pero la grandeza no sólo radica en concluir con una obra casi perfecta con claras intenciones de ser representada, me atrevería a afirmar que fue hecha por un polifacético autor director, actor, misionero, educador o simplemente un resentido social de la época o bien, por un alma identificada con el sufrimiento de su pueblo que pudo verlo de manera cómica y quiso burlarse del poder imperante.
|