Un grupo de reos de la celda cuatro de la Policía de Bluefields, Región Autónoma Atlántico Sur (RAAS) intentó incendiar las instalaciones locales, pegándole fuego a tres colchones.
Dicho acto fue como reclamo por mejoras alimenticias y condiciones de vida.
El interno y cabo de celda Kenny Alexander Martínez, denunció que sufren la “tragedia de la mala alimentación”.
“Incendiamos por la causa de la comida, nos daban una taza de arroz grande y ahora lo hacen en una taza pequeña. Incendiamos tres colchones con fósforos, para llamar la atención de los jefes porque ellos nunca vienen aquí, sólo envían a los llaveros. Queremos que nos solucionen para que esto no vuelva a suceder”, expresó Martínez.
Los colchones fueron colocados en los pasillos, es decir afuera de la celda, y los quemaron.
“Esto sólo es una advertencia, porque si no solucionan nada, tiene que volver a ocurrir (provocar un incendio)”, declaró Martínez, condenado a 13 años de cárcel por homicidio.
Ante la pregunta de que si no tienen miedo a represalias por parte de la Policía, Martínez respondió: “Aquí somos más de 100 y no creo que van a tomar represalias contra todos”.
POLICÍA HACINADA
El jefe de la Policía en la RAAS, Luis Alberto Pérez Olivas, dijo que en las celdas policiales hay 120 reos detenidos y condenados.
“Sólo cinco deberían estar a la orden de la Policía, al resto les correspondería estar en el Sistema Penitenciario Nacional (de Bluefields), pero ahí no hay capacidad para más”, lamentó Pérez.
Pérez Olivas explicó que tienen más de 400 órdenes de detención que no han podido ejecutar por falta de espacio donde encerrar a quienes infringen las leyes.
A pocos minutos de haber iniciado el fuego, las autoridades de la Policía local llamaron a los miembros del Cuerpo de Bomberos, quienes sofocaron el siniestro.