A las puertas del ciclo productivo, cuatro productores de Jalapa en el departamento de Nueva Segovia, fueron detenidos en los últimos cinco días. Dos de ellos aún se encuentran presos por incapacidad de pago a las financieras y microfinancieras locales. Otros 300 están amenazados con embargos y cárcel para los próximos días.
Todo lo anterior ocurre a pesar de que el artículo 41 de la Constitución Política de Nicaragua establece que “nadie será detenido por deudas...”
El día martes 25 de marzo, el productor Antonio Rodríguez se trasladó desde su residencia en el municipio de Murra, a buscar un arreglo en una de las microfinancieras de Jalapa, pero se encontró con una orden de captura.
Un día después, el miércoles 26, a eso de las seis de la tarde, de una reunión donde se gestaba un movimiento que pretende negociar con el Gobierno la reestructuración de deudas y el financiamiento del ciclo productivo, fue apresado por la Policía el productor Eddy Suárez Ortez, de la comunidad Santa Cruz.
SE LO LLEVARON ESPOSADO
Indignados por el suceso y ver cómo Suárez era llevado esposado en la patrulla para trasladarlo a Somoto, desde donde reciben la orden judicial, este jueves el movimiento de productores (aún sin nombre) tomó fuerza, constituyendo una directiva con líderes como Fidel González, Noel Marín, Gumersindo Sánchez, Ulises Rodríguez, Julio López y Cornelio Rivera, entre otros.
De acuerdo a los datos de los miembros de la directiva, Suárez recibió un crédito de 9 mil 700 dólares, pagando a la fecha 9 mil dólares, sin embargo, justificando con los intereses moratorios, la microfinanciera ahora le cobra 16 mil dólares más y a pesar de que demandó un arreglo de pago, están exigiéndole la cancelación total.
SENTIMIENTO GENERALIZADO
Son centenares los casos de productores que con sus testimonios expresan su decepción e impotencia frente a esta cruel realidad.
Para la gran mayoría de campesinos, las políticas financieras del sector privado imponen enormes exigencias con los altos intereses y el tipo de garantía, además de que el endeudamiento y la crisis económica ya tienen sus consecuencias.
Menos productores están cultivando sus tierras que quedan en pocas manos, pues no les queda otro camino que vender sus propiedades a personas con mayor capacidad económica. A todo esto hay que sumar la descapitalización de los que cosechan a costa de vender algunos animales, el desempleo de quienes han quedado sin sus tierras y los altos costos de producción en contraste con los bajos precios de sus productos agrícolas, que a su vez provocan más endeudamiento.