El secretario ejecutivo de la Comisión Permanente de Derechos Humanos (CPDH), Marcos Carmona, brindó un informe preliminar sobre las amenazas de muerte recibidas por el empresario Milton Arcia, quien fue agredido en Semana Santa por dos oficiales del Ejército.
Según Carmona, en una visita a Moyogalpa se verificó por medio de entrevistas que quien iba supuestamente ebrio a bordo del ferry, propiedad de Arcia, era el aceitero y no el capitán, a como supuestamente declaró el jefe del Ejército, general Omar Halleslevens.
El Sábado de Gloria, al mediodía, dos oficiales detuvieron la salida del ferry propiedad de Arcia, y la protesta del empresario provocó que los oficiales quisieran apresarlo y uno de ellos hasta lo encañonó con un rifle. El propio oficial Rafael López admitió que puso su arma en “posición de combate”, según Carmona, porque un grupo de personas se pusieron alteradas en el incidente.
Arcia, por su parte, dijo estar de acuerdo con la Fuerza Naval, sobre que se deben cumplir las leyes, pero no está conforme con que esta ley no se aplique de forma pareja a todas las embarcaciones.
“Son evidentes las intenciones de estas personas (oficiales del Ejército y delegado de transporte) en querer perjudicar a la empresa de Transporte Turístico Milton Arcia; prueba de esto es que desde hace siete meses han venido perjudicando a la empresa, paralizando los ferris en más de cinco ocasiones”.
Sobre el incidente suscitado el sábado pasado, un pasajero que se identificó vía correo electrónico como F. Montoya, avaló la actuación del Ejército, porque dijo que tres personas estaban ingiriendo cervezas dentro del ferry.
Carmona, quien investiga únicamente las amenazas de muerte en contra del empresario Arcia, indicó que preocupa la actuación del Ejército, porque los oficiales no andaban alcoholímetro para determinar la ebriedad y actuaron sin la facultad de detener a personas.
El secretario de la CPDH pidió al Ejército una investigación a los oficiales involucrados en las supuestas amenazas en contra de Arcia.