El Centro Escolar Francisco Martínez, ubicado en la Zona III de Ciudad Sandino, en Managua, apenas cuenta con cinco aulas para atender a 679 estudiantes, en la modalidad de preescolar, primaria y extra edad, en los turnos diurno y vespertino.
Además de la escasez de aulas, que influye para que otros niños logren estudiar, las actuales presentan serias deficiencias en la infraestructura, como techos y fluido eléctrico en mal estado.
Pero la situación podría cambiar en los próximos meses, para bien del estudiantado. Este centro, desde ayer, forma parte del programa de apadrinamiento escolar que la Cámara de Comercio Americana de Nicaragua (Amcham), mantiene desde 1999.
“Esperamos que con la ayuda mejoremos la calidad de las instalaciones, pero lo más importante es brindar una educación de mejor calidad a los niños”, expresó Silvia Mayorga, directora del Centro Escolar Francisco Martínez.
El Programa Educativo de Amcham, a través del cual realiza el apadrinamiento de escuelas, se enfoca principalmente en ofrecer a los niños clases de inglés, promover la creación y mantenimiento de huertos escolares y proveer de un completo laboratorio de computación, el que en su momento puede también ser usado por los pobladores.
Las escuelas Madre del Divino Pastor, de Nejapa, y Presbítero Bruno Martínez, de Mateare, también fueron incluidas en el programa. En total serán 1,483 estudiantes los beneficiados.
NICARAGUA GANA
Desde que inició el programa, 78,500 niños y adolescentes de varios departamentos han sido favorecidos.
Lorena Zamora, coordinadora del Comité de Educación de Amcham, indicó que sólo con este tipo de proyectos el sueño de convertir “a Nicaragua en una Patria Grande” será una realidad.
“Es una situación de ganar y ganar para todos los involucrados, esto lo hacemos porque creemos en Nicaragua”, dijo Zamora.
Por su parte, el asesor del Ministerio de Educación (Mined), Tulio Tablada, destacó la labor de Amcham, pues con el apadrinamiento pone de manifiesto su sentido de responsabilidad social.
Destacó que se busque una educación de calidad, ya que así —con el paso del tiempo— se podrá demostrar que invertir en este rubro no es un gasto, como muchos gobiernos y sectores del país han mantenido como premisa.
Las empresas que apadrinaron a las centros educativos fueron: Esso Standard Oil, KPMG Peat Marwick Nicaragua y la llamada Asociación Hoy por Mañana.