¿Fue la grama, el arbitraje, la cancha pequeña? Miles de excusas se escucharon de los jugadores de la Selección Nacional por perder 2-0 ante Antillas Holandesas anoche en Curazao.
Sin embargo, la verdad es que en ningún momento se miró a la tropa nacional jugar con ímpetu y sobre todo conciliar una ofensiva capaz de derribar la portería de Antillas. Nicaragua regresa a casa con las manos vacías y nuevamente de manera lamentable le dice adiós a la eliminatoria mundialista.
Antillas pautó la diferencia desde el primer tiempo, tenía la clara intención de marcar. Sus arribos a través de Sendley Bito hicieron posibles las primeras llegadas del equipo local, mientras el arquero Denis Espinoza mostraba sus habilidades en el marco, cortando toda posibilidad de gol.
No obstante, la débil línea defensiva nica reflejó su falta de marcación justo a los 43 minutos, cuando Tyron Loran se encontraba solo en el área chica, habilitado para anotar. Loran recibió centro de Bito y así Antillas tomaba la ventaja 1-0.
En la segunda mitad los ánimos se enaltecieron, principalmente cuando Eustace Martin fue expulsado por hacer una falta fuerte a Orlando Smeekes.
La tropa azul y blanco se quedó con 10 hombres y Antillas entró con mayor frecuencia al área de los nicas.
Las pocas llegadas que logró el equipo pinolero no pudo concretarse en anotaciones, por la falta de proyección y seguridad de sus jugadores. Samuel Wilson realizó en el segundo tiempo el disparo más claro hacia el marco, pero que el portero antillano controló con precisión.
El segundo gol de Antillas fue producto de un penalti, que según el árbitro central Enrico Wijngaarde se cantó por una supuesta falta de Silvio Avilés sobre Djuric Winklaar.
El autor que definió el segundo tanto fue Angelo Zimmerman a los 79 minutos para sentenciar el juego y clasificar a Antillas Holandesas a la siguiente fase de la eliminatoria.