La empresa Montelíbano que cultiva y exporta melones hondureños, a la que Estados Unidos acusó de enviar la fruta contaminada de salmonela, anunció ayer haber despedido a 1,800 empleados.
“Es un duro golpe el que Estados Unidos nos ha asestado y los daños son incalculables. Por eso, ya retiramos a muchos empleados y probablemente seguiremos haciendo esto”, dijo en rueda de prensa el supervisor de Agropecuaria Montelíbano, Juan Antonio Matamoros.
Informó que los despedidos son 1,500 trabajadores de campo y 300 de empaque.
“Estamos seguros que la fruta no está enferma”, declaró por su lado el gerente financiero de la compañía, Wilfredo Cerrato. “Y el problema se agrava porque El Salvador y Gran Bretaña han prohibido el ingreso de nuestro melón a sus mercados”.
“En tres días se arruinará el melón que está en contenedores detenidos en varios puertos estadounidenses y entonces nuestras pérdidas económicas ascenderán a unos 21 millones de dólares por la no comercialización en ese mercado, la cosecha que está lista para enviar al exterior, los fletes y seguros de embarques y el pago de empleados”, subrayó.
El Ministro de Agricultura, Héctor Hernández, dijo a la AP que “Honduras ya demostró que su melón es inocuo, que está libre de enfermedades... y sólo aguardamos la decisión al respecto de la Administración de Drogas y Alimentos de Estados Unidos (FDA)”.
“El melón de Montelíbano es sano y no representa ningún peligro para la salud humana”, sostuvo.
Para demostrar esa situación, el presidente Manuel Zelaya comió un melón ante la televisión internacional, tras calificar de “injusta” la decisión de la FDA de no permitir el ingreso del melón hondureño al mercado estadounidense.
“Es un error que Estados Unidos debe corregir de inmediato”, dijo el mandatario a los periodistas.
Tras cortar con un cuchillo una jugosa porción de la fruta y comerla ante las cámaras de la cadena estadounidense de televisión CNN, Zelaya instó a los estadounidenses a “consumir nuestro melón porque no tiene ninguna enfermedad, como lo sospecha la FDA”.
Según la FDA, unos 50 estadounidenses han enfermado en 16 estados y nueve en Canadá tras comer melones hondureños, y aunque nadie murió a causa de la ingestión, 14 personas tuvieron que ser hospitalizadas la semana pasada.
El 75 por ciento del melón que se consume en Estados Unidos llega de México, Costa Rica, Guatemala y Honduras.
Un grupo de expertos fitosanitarios y abogados hondureños, dirigido por Melvin Redondo, negociador del tratado de libre comercio entre Centroamérica y Estados Unidos, gestiona en Washington que la FDA levante su prohibición.