Los estragos provocados por los cortes del fluido eléctrico y la continua suspensión del servicio de agua potable en Granada durante todo el año pasado, causaron gran daño al turismo de esa ciudad, que aún no recupera su ritmo.
Si bien esta Semana Santa la afluencia de turistas estuvo “buena”, algunos operadores sostienen que fue mayor que el año pasado, mientras otros afirman lo contrario.
Claudia Obregón, vocera nacional de la Cámara Nicaragüense de Turismo (Cantur), reconoció que la crisis del año pasado pudo haber incidido en esta situación, pero que en Semana Santa no fue el factor que explicó una baja en la afluencia de turistas.
Según afirma, algunos empresarios del sector turístico de Granada sostienen que este año la afluencia de visitantes fue menor que en otros años, pero aclara que durante estas festividades el turismo que más llega a la ciudad es el nacional y el étnico, es decir nicaragüenses que viven en el exterior y que vienen de visita al país.
Sin embargo, la ciudad no recupera el nivel de visitantes registrado en otros años, según lo reconoce la delegada del Instituto Nicaragüense de Turismo (Intur), Blanca Coronel Kautz, pero “sí estamos cerca”, dice.
Según afirma la funcionaria, el año pasado hubo una caída de cuatro puntos porcentuales con respecto al 2006, pero que este año la situación se ve mejor.
SEMANA SANTA MOVIDA
Magda Reyes, supervisora de personal de Cafemail, un pequeño café ubicado en la plaza de Granada, sostiene que sí ha habido una leve recuperación en los niveles de visitas de turistas, pero la misma es lenta.
Incluso eso se refleja en el bajo número de turistas extranjeros que caminan por la ciudad.
No obstante, sostiene que durante la Semana Santa hubo bastante movimiento, “mayor que el del año pasado”.
Maribel Cuevas, gerente de una sucursal de Tip Top, en la zona, sostiene que efectivamente hubo un fuerte movimiento de turistas durante la Semana Santa, pero que no supera los registrados en años anteriores.
CRITERIOS ENCONTRADOS
Ramón Sequeira, pequeño empresarios granadino, propietarios de un cíber a donde llegan extranjeros, afirma que la situación en esta ciudad está lejos de mejorar.
Sentado delante de varias computadoras averiadas producto de los bajones de la energía eléctrica, se queja de la clase política nicaragüense que ha dejado a un lado al sector productivo y “sólo piensa en sus propios intereses”.
Asegura que hace poco un empresario construyó un hotel y lo alquiló a otra empresaria, la cual terminó cerrándolo porque no le resultó rentable.
PROBLEMAS SUPERADOS
Claudia Obregón, de Cantur, asegura que se debe hacer una mayor campaña de mercadeo para aclarar a los potenciales usuarios del turismo nacional, que ya la situación en esta ciudad turística es normal.
Una labor que según la delegada del Intur en la ciudad, debe ser responsabilidad de todos: “Gobierno, Alcaldía y empresa privada”.
Algunos empresarios, que omitieron sus nombres, aseguran que el turismo en esta ciudad ha bajado y que ha sido difícil recuperarse debido a que no ha habido una campaña sostenida para atraer a los turistas nuevamente, los que el año pasado abandonaron la ciudad provocando hasta una caída del 60 por ciento del rubro.
No obstante, la suerte para el Centro Turístico de Granada, administrado por el Intur, fue mejor, ya que han mantenido su nivel de crecimiento del 10 por ciento, según informó su responsable, Oscar Gutiérrez, quien asegura que durante la Semana Santa el balneario estuvo abarrotado, sobre todo porque este año se hizo una serie de inversiones en iluminación, bancas, entre otros.
En este sentido, Lipcia de Brenes, propietaria de Inuit Kayak, empresa de alquiler de kayaks, pequeñas lanchas unipersonales, asegura que durante esta temporada su negocio registró un importante flujo.
Lucía Karina Alvarado, gerente de Mercadeo del hotel La Gran Francia, de Granada, aseguró que durante esta Semana Santa el establecimiento tuvo un cien por ciento de ocupación, incluso las reservaciones estuvieron cubiertas desde hace dos meses.
Pero pese a los resultados dejados por la Semana Santa, La Gran Sultana todavía resiente el paso de la gran crisis del año pasado, y batalla por recuperarse.