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Como una nueva prueba del avance del calentamiento global, un pedazo de 415 kilómetros cuadrados de la plataforma de hielo de Wilkins, en la Antártida, se desprendió del macizo al cual ha pertenecido por unos 1,500 años, según los científicos. Este proceso comenzó el 28 de febrero y ha sido seguido de cerca por expertos británicos y estadounidenses. “Es algo que no se ve con frecuencia”, comentó Ted Scambos, científico jefe en el Centro Nacional de Datos de Nieve y Hielo en Boulder, Colorado. “Las grietas se llenan de agua, se cortan y desploman”, señaló. Pág. 8A
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