La Policía Nacional había allanado hasta ayer once propiedades ubicadas en Tipitapa, Managua, León y Chinandega, por estar vinculadas de alguna manera con la organización liderada por el salvadoreño Reinerio Flores Lazo, considerado el zar del narcotransporte en la región.
Los locales allanados aparecen a nombre de otras personas, pero la Policía estima que varias de las mismas son utilizadas como sitios de “enfriamiento”, como les denominan los narcos.
Mientras en Managua se informaba sobre la ubicación de mayor número de propiedades y de vehículos pesados relacionados con la organización del narcotransportista, las autoridades salvadoreñas confirmaban que han solicitado a la Policía Internacional (Interpol), la búsqueda del salvadoreño en 162 países.
Las autoridades policiales confirmaron que hasta ayer mantenían investigación sobre 14 cabezales con sus rastras y dos cabezales individuales. No obstante, la semana pasada trascendió que las autoridades presumen que a través de las empresas de Flores Lazo, una de ellas conocida como Transporte de Jesús, se movilizan por el país al menos 28 camiones.
De los vehículos pesados inspeccionados, la Policía determinó que en tres de los mismos hay caletas, ya sea para el trasiego de drogas o dinero.
La Policía Nacional ha organizado diferentes equipos de búsqueda tanto de personas como para la ocupación de bienes relacionados con la red de narcotransportistas que ha movilizado a las policías de la región.
Otras fuentes policiales confiaron a LA PRENSA que el papel de Flores Lazo no era sólo el traslado de drogas —que podía ser entre 800 a mil kilos— desde Panamá a El Salvador, por lo cual recibía pago del narcotráfico; además, entre el cargamento podía trasladar por lo menos 30 kilos para venderlos en El Salvador. A cambio, Flores Lazo obtenía unos siete mil dólares, según la fuente.
Los líderes de los carteles a los que el salvadoreño les trasladaba droga son oriundos de México y de Colombia.
Y aunque la empresa de transporte fue financiada con dinero entregado por el guatemalteco Otto Herrera, quien actualmente guarda prisión en Estados Unidos, Flores Lazo podía vender su servicio a otros carteles.
“Si un cartel tiene una estructura y otro cartel quiere usarla, tiene que tener el consentimiento del cartel que formó esa estructura, si bien es cierto ellos le hicieron traslado a otros carteles, el principal era el de Otto (Herrera), porque él le dio el financiamiento para montar esa estructura”, dijeron las fuentes.
Aunque en su publicación por internet La Prensa Gráfica aseguraba ayer que las autoridades nacionales ocuparon en los allanamientos una computadora y un celular de supuesta propiedad de Flores Lazo, esto no fue confirmado por las autoridades policiales nicaragüenses.