A pesar de sus dolores a causa de una hernia, Otilia Zúniga, de 85 años, asistió a la Iglesia católica Francisco Xavier, de Ciudad Sandino, en Managua, para pedir a Dios que termine con sus males.
“Sólo el Señor me ayudará a salir de esto”, expresó en voz baja la señora, luego de permanecer algunos minutos de rodillas.
Zúniga formó parte de un grupo de más de 100 ancianos, que ayer por la mañana participaron en la homilía, que estuvo a cargo del sacerdote Juan García.
El párroco comentó que todos los años, en los Días Santos, dedica una homilía a enfermos y ancianos. El propósito es que todos los feligreses celebren la pasión, muerte y resurrección de Cristo.
“Sabemos que los enfermos en cierta manera participan de esta pasión con su sufrimiento, la Iglesia comparte el dolor de todos estos enfermos y les hace ver que deben ser personas de esperanza, asociar los dolores a los dolores de Cristo y aprovechar el sufrimiento como un medio de purificación, ofrecerlo por nuestros pecados y de la humanidad”, explicó el sacerdote.
“En estos días lo mejor es acercarse a Dios, es el único que nos protege siempre de nuestros problemas”, dijo Elsa Altamirano.
RATO AMENO
Luego de la misa los ancianitos degustaron alimentos y bebidas, que fueron entregados por la Asociación de Ancianos Divino Niño Jesús. Esta asociación asiste a 260 ancianos, hombres y mujeres, en edades de 80 hasta 100 años.
A todos se les garantiza alimentación, alojamiento y asistencia médica por medio de donaciones de personas e instituciones públicas y privadas. Y cuando los ancianos son invitados a actividades como la eucaristía de ayer, la asociación se encarga de su traslado, explicó su representante Medardo Herrera.