Elízabeth Romero
Desde hace más de un mes una joven chinandegana, de 21 años, salió del país rumbo a Guatemala con ofrecimiento de empleo. La madre quedó confiada, dado que dejó un número telefónico dónde ubicarla en el vecino país. El teléfono era falso.
La madre preocupada llamó a través de la Línea 133, una línea de emergencia del Ministerio de la Familia y desesperada pidió que le aconsejaran ¿qué hacer? y ¿dónde acudir?.
Este es uno de los múltiples problemas expuestos a diario y que son atendidos por tres funcionarios de esa institución, que de forma anónima ofrecen asesoría legal y psicológica a los usuarios de la misma.
A través de las insistentes llamadas de usuarios a la línea, los funcionarios han podido determinar, que del país han sido llevadas muchas nicaragüenses, bajo la promesa de empleo hacia Guatemala, Costa Rica, El Salvador, Honduras y España, en la mayoría de los casos para prostituirlas.
Una de las funcionarias indicó que desde esa línea a través de la cual atienden de forma anónima, les explican a los usuarios que deben reparar ¿por qué un empleador va a pagar a alguien de un país tan lejos, habiendo personas desempleadas también en su país?.
El servicio que brindan puede servir para prevenir un delito o una tragedia. Los tres funcionarios que laboran desde ese sitio, explican que a diario reciben un promedio de 300 a 400 llamadas telefónicas procedentes de todo el país y muchas de las mismas de sitios alejados.
Varios de los usuarios lo hacen para solicitar asesoría sobre dónde recurrir, en busca de atención urgente porque están en crisis o para reportar casos de niños en riesgo. Otros quieren mayor información sobre el delito de trata de personas.
“Después del narcotráfico, la trata de personas es el negocio más lucrativo”, recordó uno de los funcionarios anónimos.
ATENCIÓN OPORTUNA
La Directora General de Protección Especial, Doctora Ivón Ibarra Solís, valoró como importante este servicio, pues a través de la línea brinda una atención mucho más oportuna a la población que demanda nuestros servicios, sobre todo a los niños que requieren una atención especial y a personas que están en crisis.
“Hay dos problemas principales que enfrentamos para brindar el servicio a la población, uno es la insuficiencia de recursos para poder brindarlos de manera más amplia porque no tenemos la suficiente capacidad en relación a la demanda, y dos el uso indebido que la población le da a la línea” sostuvo Ibarra.