Nuevo obispo en Costa Rica
El Papa Benedicto XVI nombró nuevos obispos en Costa Rica y Brasil, informó el miércoles la oficina de prensa de la Santa Sede.
Designó como obispo de Ciudad Quesada, en Costa Rica, a monseñor Oswaldo Brenes Álvarez, del clero de la Diócesis de Tilarán, quien era hasta ahora vicario general y párroco de la Inmaculada Concepción en Bocas de Nosara.
Monseñor Brenes Álvarez nació en Liberia, en la Diócesis de Tilarán, el 5 de agosto de 1942. Realizó los estudios sacerdotales en el seminario Mayor Central de San José. Fue ordenado sacerdote el 18 de diciembre de 1966 por el clero de la Diócesis de Tilarán.
Ha sido vicario parroquial en El Roble, en Abanagares y en Liberia, párroco en Nandayure, en Filadelfia y en Bagases, encargado de la dirección regional de la educación religiosa, director del Seminario Introductivo, vicerrector del Seminario Central y después rector.
También fue asesor de la pastoral vocacional y vicario parroquial de Nuestra Señora de los Ángeles en Cartagena y, desde el 15 de enero pasado, vicario general de la Diócesis de Tilarán y párroco de la Inmaculada Concepción en Bocas de Nosara. AP
Primer beato cubano
La primera beatificación que se celebrará en Cuba, la del sacerdote José Olallo Valdés, se realizará el próximo noviembre, aseguró ayer el postulador de la causa, Félix Lisazo Berruete, en declaraciones al Servicio de Información de la Conferencia Episcopal Italia (CEI).
Para Lisazo Berruete, la beatificación, que se celebrará en la ciudad de Camagüey, es un “gran evento eclesial para la Iglesia católica cubana”. El Papa Benedicto XVI aprobó el pasado 15 de marzo el decreto que reconoce un milagro por intercesión del sacerdote Olallo Valdés, que permite su beatificación.
José Olallo Valdés, de la Orden de San Juan de Dios, nació en La Habana el 12 de febrero de 1820 y murió en Camagüey el 7 de marzo de 1889. El postulador ya había anunciado que la Iglesia católica confirmó la intercesión de Olallo en la “curación milagrosa” de la niña camagüeyana de tres años Danielita Cabrera Ramos.
Olallo Valdés asistió a los enfermos por el cólera durante la epidemia de 1835 en Camagüey, y durante su visita a Cuba en 1998, el Papa Juan Pablo II expresó su esperanza de que el religioso cubano pudiera llegar a ser santo. EFE