Una semana bastó para que Hugo Sánchez pasara de ser el orgullo del futbol mexicano a la figura más criticada del balompié azteca, tras el fracaso del seleccionado Sub-23 en el Preolímpico de Pekín-2008, lo que puso en duda su continuidad al frente del “Tri” rumbo a Sudáfrica-2010.
Carson, Estados Unidos, parece haber sido el “Waterloo” de Sánchez, luego de un empate de malos presagios con Canadá (1-1), una derrota condenatoria ante Guatemala (2-1) y una goleada inútil frente a Haití (5-1).
Estos resultados depositaron el destino del “Pentapichichi” en las manos de los dueños de equipos de Primera División, que a finales de marzo tomarán la determinación en medio de un clamor generalizado que pide la salida de Sánchez.
“La continuidad de Hugo es difícil porque estos tres partidos del Preolímpico muestran una carencia importante de variantes y un común denominador: si no hay una aceptación al fracaso, difícilmente se puedan corregir las cosas”, dijo Jorge Vergara, dueño del club Guadalajara y miembro de la Comisión de Selecciones.
El controvertido dirigente apuntó que “el problema no sólo fue con Haití, sino desde que arrancó la selección preolímpica, era un equipo que no metía goles”.
Durante el fogueo previo, la Sub-23 mexicana tuvo problemas en el ataque que Sánchez no pudo resolver.
México disputó cinco partidos de preparación. Ganó uno: Chile (1-0); perdió uno: Ecuador (0-1); y empató tres: Paraguay (0-0), Australia (1-1), Finlandia (0-0), para un saldo de apenas dos goles a favor en 450 minutos.
La prensa mexicana le critica a Sánchez que no ha dado muestras de dominar tácticas y estrategias y que la motivación que le sirvió para darle a Pumas un bicampeonato en la liga mexicana no le ha servido con los representativos nacionales.
También la prensa cuestiona que el fracaso de la Sub-23 supone la ruptura del proceso de la generación, que fue campeona del mundo Sub-17 en Perú-2005 y que hizo un buen papel en el Mundial Sub-20 en Canadá-2007.
Un atenuante para Sánchez la representan los jugadores, quienes fallaron hasta el hartazgo en el partido contra Haití y que se han solidarizado con él.