El mejor equipo en la temporada fue el encargado de acabar con el paso venturoso de los Rockets de Houston que acumulaban 22 victorias consecutivas, la segunda racha más grande en la historia de la NBA.
Kevin Garnett y el resto de los Celtics de Boston hicieron pedazos la alegría de los Rockets y sin piedad, al vencerlos por 94-74 el martes, con una ofensiva en la segunda mitad.
Garnett anotó 22 puntos y Paul Pierce agregó 20 para Boston, que asestó a Houston su primera derrota desde que perdió por 97-89 ante el Jazz de Utah el 27 de enero. Los Rockets montaron en ese lapso la racha de 22 triunfos al hilo, que terminó a 11 victorias de las 33 que conquistaron los Lakers de Los Angeles en la campaña de 1971-72.
“Nuestros nombres serán mencionados allí con los miembros del Salón de la Fama”, consideró el armador Rafer Alston de Houston. “Tenemos algo que platicarle a nuestros hijos”.
La derrota fue la segunda de Houston en 28 partidos y la cuarta desde que perdió 97-93 contra los Celtics el 2 de enero, cuando Tracy McGrady no jugó por una rodilla lesionada.
El delantero argentino Luis Scola anotó 15 puntos y fue el mejor de Houston tras acertar seis de 12 lanzamientos al aro y tres de seis tiros libres. En 34 minutos como titular, tuvo también ocho rebotes. McGrady consiguió ocho asistencias y siete rebotes, pero sólo ocho puntos.
El suplente Leon Powe aportó 21 puntos para los Celtics, que han ganado 13 de 14 partidos.
Houston vio interrumpido también un lapso de 15 victorias al hilo en casa. La racha en cancha propia más larga de los Rockets es de 20 triunfos y fue lograda en la campaña 1985-86.
Los Rockets tienen, sin embargo, vigente otra racha y deberán cuidarla el miércoles cuando buscarán su 13 victoria consecutiva en cancha ajena en Nueva Orleáns.
La racha de los Rockets estuvo condenada al fracaso por el bajo desempeño de sus jugadores en los lanzamientos y por errores que pudieron superar mientras acumulaban victorias mediante una ágil y firme defensiva.