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La pequeña “revolución” de Raúl Castro
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Apenas han transcurrido tres semanas desde que Raúl Castro fue nombrado Presidente de Cuba por la Asamblea Nacional de ese país comunista. Es muy poco tiempo, sin duda, para evaluar su ejercicio presidencial. Pero la verdad es que Raúl Castro ha venido desempeñando la Presidencia de Cuba desde el 31 de julio de 2006, cuando su hermano mayor, Fidel, se lo delegó provisionalmente por causa de grave enfermedad. De modo que Raúl Castro ya tiene veinte meses de ser Presidente, tiempo más que suficiente para saber si ha hecho algún cambio significativo desde el Gobierno de Cuba, o al menos si tiene la voluntad de realizarlo. Y es un lapso suficiente, también, para que la población cubana y la comunidad internacional sepan a qué atenerse en cuanto al derrotero que habrá de seguir Cuba.

En realidad, los cambios que han ocurrido en Cuba desde que Fidel Castro depositó el poder en manos de su hermano Raúl, son muy pocos y superficiales pero tienen una significación revolucionaria, si se considera que el sistema socioeconómico y político de Cuba es extremadamente conservador e inmovilista. Hechos que en cualquier país libre son comunes y corrientes, en Cuba parecen acontecimientos trascendentales. Tales son los casos, por ejemplo, de permitir que todas las personas que viajan al exterior puedan introducir en el país computadoras, reproductores de vídeo (VHS y DVD) y hornos de microondas; o el anuncio de que poco a poco la gente podrá comenzar a adquirir esos aparatos en el mercado local; o el mejoramiento de los pagos a los productores de leche y carne; o la importación de repuestos para automóviles; etc. Al parecer a esto se refería Raúl Castro cuando dijo que “valen más frijoles que cañones”.

En el ámbito político se ha abierto también un reducido pero alentador espacio crítico, a partir de que Raúl Castro reconoció que hay un “exceso de prohibiciones” en el país. Poco tiempo después, el prominente artista y fervoroso partidario del régimen castrista, Silvio Rodríguez, criticó la prohibición de viajar al extranjero que sufren los cubanos comunes y corrientes. Y casi al mismo tiempo, un estudiante de la Universidad de La Habana, Eliécer Ávila, cuestionó ante el presidente de la Asamblea Nacional del Poder Popular, Ricardo Alarcón, algunas lacras del régimen comunista como impedir que la gente salga libremente del país y la prohibición del acceso a Internet. A propósito de Internet, la pequeña apertura del gobierno de Raúl Castro ha hecho posible que una mujer llamada Yoani Sánchez mantenga desde abril del año pasado un espacio electrónico de comunicación (blog) en el que escribe con bastante libertad sobre la angustiosa vida en el sistema comunista de Cuba. El hecho de que ella trabaja por cuenta propia como guía turística e intérprete le permite tener algún acceso a la red, de manera muy limitada pero suficiente para mantener actualizado su blog titulado Generación Y.

Por otro lado recientemente el gobierno de Raúl Castro suscribió el Pacto Internacional de Derechos Económicos, Sociales y Culturales, y el Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos. El hecho de que Cuba se haya adherido a estos tratados de la ONU no significa que los va a cumplir, por supuesto, pero tiene una gran significación y por lo menos le permite a los disidentes demandar el cumplimiento de compromisos específicos ante la comunidad internacional. Según Yoani Sánchez, los cambios que se han hecho en Cuba bajo el gobierno de Raúl Castro son sólo cosméticos mientras que las reformas que se necesitan “son tan profundas que implican el desmantelamiento del sistema actual. Tiene que haber libertad de expresión. Si no escuchamos a todos los que tienen una propuesta independientemente de sus ideas políticas —asegura Yoani— , no vamos a encontrar las grandes soluciones que necesita Cuba”.

Pero es muy posible que ese proceso esté comenzando. Y a lo mejor, si Estados Unidos cambiara su política hacia Cuba y pusiera fin al embargo, que a decir verdad para nada o para muy poco ha servido, los pequeños cambios de Raúl Castro podrían poco a poco ampliarse hasta hacerse irreversibles. ¿Por qué no? ¿Acaso no se desmanteló la Unión Soviética que era mucho más grande y aparentemente todopoderosa e invencible y eterna?

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