El crudo “vuelve a tomar contacto con la realidad”, valora experto
Las cotizaciones del petróleo cayeron más de cuatro dólares ayer lunes en Nueva York, debido a los temores a una baja del consumo de energía, en un contexto de desaceleración económica mundial.
Este derrumbe de los precios del barril ocurre tras un nuevo récord absoluto, 111.80 dólares, en las transacciones electrónicas previas a la sesión, seguido por una nueva baja del dólar, moneda en la cual es negociado el crudo, que cayó a 1.59 por euro.
En el New York Mercantile Exchange (Nymex), mercado de referencia para Nicaragua, el barril de crudo cerró en 105.68 dólares, una baja de 4.53 dólares con relación al cierre del viernes.
El petróleo dio fin así a una serie de récords de cierre, iniciada hace unos diez días, que lo había llevado el viernes por encima de los 110 dólares, a 110.21.
“El petróleo cae de las nubes y vuelve a tomar contacto con la realidad”, comentó Phil Flynn, analista de Alaron Trading.
Los inversionistas se han dado cuenta “finalmente” de que una recesión en Estados Unidos puede propagarse al resto del mundo y afectar considerablemente la demanda de hidrocarburos, subrayan los analistas internacionales.
PERSISTEN TEMORES
El temor a los efectos que la crisis crediticia y en otros sectores puede tener en el conjunto de la economía y, por consiguiente en el consumo de combustibles, presionó a la baja a los precios, según los expertos.
Los mercados financieros y de materias primas retomaron ayer la actividad semanal, después de conocer que JP Morgan Chase había decidido comprar el banco de inversión Bear Stearns, castigado por la crisis crediticia generada por las hipotecas de alto riesgo, y que pagaría sólo dos dólares por acción en esa operación.
Además, la Reserva Federal recortó el domingo su tipo de descuento (el interés que esa entidad cobra en sus préstamos a los bancos) en 0.25 puntos porcentuales, hasta el 3.25 por ciento.
Con ambas medidas se intentaba calmar los ánimos de los inversores a su regreso del fin de semana y evitar mayores agitaciones en los mercados financieros.
No obstante, las urgentes medidas que ha puesto en práctica la Reserva en días recientes no han calmado del todo la ansiedad en el sistema bancario y la falta de confianza entre las instituciones crediticias, lo que se reflejó en la fuerte tendencia bajista que predomina en los mercados bursátiles.
Ese ambiente ha llevado en sesiones recientes a los inversores a buscar destinos más seguros y rentables para sus fondos, como el oro y el petróleo.