El presidente George W. Bush dio el miércoles un ultimátum al Congreso para que apruebe el Tratado de Libre Comercio (TLC) con Colombia y aprovechó la oportunidad para enfilar duras críticas al Presidente venezolano Hugo Chávez.
Dijo que en el acuerdo, firmado hace 17 meses por los dos gobiernos, están en juego aspectos de seguridad nacional e intereses económicos de Estados Unidos, así como la estabilidad de Sudamérica.
Las tensiones recientes en esa zona son un indicio de que Estados Unidos sólo tiene dos opciones: “Aceptar en silencio la visión de terroristas y demagogos, o apoyar activamente a los dirigentes democráticos” como el Presidente colombiano Álvaro Uribe, declaró.
“Yo ya he tomado una decisión: estoy del lado de una conducción valiente que cree en la libertad y paz”, dijo Bush ante la Cámara Hispano-Estadounidense de Comercio.
Indicó que deseaba que los miembros del Congreso, después de su receso de Semana Santa, retornen “preparados para sacar adelante el acuerdo” con Colombia.
El Congreso no ha empezado a debatir el tratado ante reparos de algunos legisladores sobre el avance efectivo del Gobierno de Uribe en la protección de sindicalistas, la seguridad pública en general y la impunidad de centenares de asesinatos. El argumento ya ha sido refutado por Bush en el pasado.
El tono de ultimátum en que habló en la jornada pareciera indicar que Bush estaría cada vez más cerca de enviar unilateralmente el acuerdo colombiano al Congreso para forzar su debate sin acuerdo bipartidista. Esa maniobra figura en la ley de promoción comercial o “fast track”, bajo la cual fue negociado el TLC. Según esa ley, las dos cámaras tendrían 90 días para concluir sus procedimientos.
NO HAY SUFICIENTES VOTOS
El congresista Charles Rangel, presidente del Comité de Medios y Arbitrios, donde el TLC iniciaría cualquier gestión en la Cámara Baja, dijo que por ahora el acuerdo no cuenta con los votos necesarios para su aprobación.
John Veraneau, segundo a cargo de la Oficina del Representante Comercial de Estados Unidos (USTR), dijo más tarde sobre esa apreciación, que en realidad el tratado no cuenta en este momento con un acuerdo bipartidista.
“El tiempo se está agotando, y no debemos permitir que la demora se convierta en inacción”, dijo Bush. “Es muy importante dejar de jugar a la política. Se requiere una votación este año”.
Según Bush, Uribe ha adoptado decisiones “que merecen la admiración y gratitud de Estados Unidos”.
Recordó que como parte de la firme campaña del mandatario colombiano “contra los terroristas de las FARC”, fuerzas colombianas mataron hace dos semanas a uno de los más altos dirigentes de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia, “un hombre a quien se cree responsable de tráfico de cocaína y asesinato de centenares de personas”.
CONTRASTES
“Y la respuesta a estas acciones revela los retos que enfrenta Colombia”, agregó. “El Presidente de Venezuela elogió al dirigente terrorista como un gran revolucionario y movilizó tropas a la frontera colombiana”.
“Este es el paso más reciente en un inquietante patrón de conducta provocadora del régimen de Caracas, que también ha pedido que los terroristas de las FARC sean reconocidos como ejército legítimo, y altos funcionarios suyos se han reunido con sus líderes en Venezuela”, denunció.
Según Bush, quien no pronunció el nombre de Chávez, dijo que en la medida en que éste “trata de expandir su influencia por Latinoamérica, su régimen dice que promueve la justicia social, cuando en realidad su agenda no es más que de promesas vacías y sed de poder”.
“Ha derrochado su riqueza petrolera en un esfuerzo de promover su visión hostil y antiestadounidense. Y ha dejado a sus propios ciudadanos frente a la carencia de alimentos mientras amenaza a sus vecinos”, agregó.
CARACAS CALIFICA A BUSH DE DECADENTE
El canciller de Venezuela, Nicolás Maduro, declaró este miércoles que la administración estadounidense es “decadente” y está “en despedida”, luego que el presidente George W. Bush arremetiera en el Congreso contra Hugo Chávez por sus nexos con las FARC.
“Es un Gobierno decadente y en despedida, que mientras más fracasa más peligroso se pone”, dijo el jefe de la diplomacia venezolana durante una llamada telefónica al canal estatal VTV.
El discurso de Bush, quien acusó a Chávez de “sed de poder”, es “consecuencia directa de lo que vivimos el viernes en la Cumbre del Grupo de Río. Los gestos de Bush son de impotencia, de amargura, producto de su política que estuvo a punto de llevarnos a un conflicto de alta intensidad en nuestra región”, manifestó Maduro.