Managua, 10:51 am | 24/11/2009
Regístrese gratis aquí  |  Administre su perfil de usuario  |   
Inicio
Nosotras
La Prensa Literaria
Aquí Entre Nos
El Azote
Chavalos
Suplemento Deportivo
Negocios y Economía
Suplementos >> Suplemento Deportivo
JOe Girardi conversa con Robinson Canó, una práctica común en la “era” del nuevo timonel. (LA PRENSA/ AP)
Yanquis en la era de Joe Girardi
Bob Klapisch
TOMADO DE ESPN
publicidad
Ha funcionado

Nadie en los Yanquis ha reclamado por los viejos buenos tiempos bajo Torre, excepto por la broma hecha por Jeter, de que extraña a Joe “cuando corremos.”

Los Yanquis corren de esquina a esquina del terreno. Al día siguiente estaban corriendo ejercicios de 300 yardas, series de seis carreras de 50 yardas, que tenían que ser completadas en menos de un minuto. Luego de un descanso de 90 segundos, todo el mundo a la carga de nuevo. Al día siguiente, tendrían que hacer múltiples carreras de 100 yardas.

Desde el día en que entró a su nueva oficina en el Legends Field, Joe Girardi se ha desvivido por dejar su huella propia en los Yanquis, distanciándose de Joe Torre, sin dejar a un lado el legado del mánager más exitoso de los Yanquis en los pasados 50 años. Es algo de finura política: Girardi sabe que el camerino está lleno de leales a Torre, de arriba a abajo.

Pero en el primer mes de entrenamientos, los Mulos están comprando lo que Girardi les está vendiendo, incluyendo el agotador programa de acondicionamiento, el énfasis en los fundamentos y el aumento en el hablar cara a cara con los jugadores. Es un gran cambio desde la época de reinado de Torre, que operaba básicamente sin presiones y basado en el sistema de honor. El viejo Joe confiaba en sus jugadores; ellos en cambio lo trataban con reverencia. Pero eso no significa que los Yanquis no estuvieran listos para un cambio, especialmente en medio de una sequía campeonil que ya lleva siete años.

Mike Mussina parece hablar por el equipo completo cuando dijo: Nosotros amamos a Joe, pero todos sabíamos que las cosas tenían que ser diferentes. Especialmente los tipos que llevan aquí un tiempo y no han ganado, todos nos sentimos decepcionados por el modo en que se han dado las cosas.

Nadie dice tanto en tantas palabras, pero los Yanquis se acomodaron bien con Torre, quizás demasiado. No ayudó el hecho de que los Yanquis apenas corrieron en la pasada primavera. “Aprendimos que uno tiene que atrapar más rodados y practicar más bateo y luego irse a las duchas”, dijo Mussina.

Torre y los Yanquis se separaran luego de 12 años. Mirando en retrospectiva, Torre dijo, “Creo que el cambio es lo mejor para ambas partes”, Pero, ¿cómo Girardi va a poder ganar al capitán de Torre, Derek Jeter, los rebeldes Johnny Damon y Jason Giambi, y un intelectual del camerino como Mussina?

Girardi lo ha hecho mezclándose con los jugadores, lo que Torre hizo menos y menos en sus últimos años, escogiendo el dejar que Jeter manejara las cosas en el camerino.

Claramente, está usando tácticas nuevas. Hace dos años con los Marlins era una figura autoritaria, a cargo de un equipo joven y más impresionable. Hoy, Girardi todavía luce como un policía estatal con su recorte de cabello, pero aparte de los intensos ejercicios que impone, ha sido lo suficientemente sabio para tratar a Jeter y el resto de los veteranos de los Yanquis como iguales.

Noticias Servicios Suplementos Especiales Publicidad Enlaces
Mapa del Sitio Nicas en el Exterior Contactos Ayuda
©LA PRENSA 2009 Aviso legal Política de privacidad Consultas y Sugerencias
Manual de Estilo de LA PRENSA
Fotorreportajes
Sucesos del 2006: Nicaragua
Búsqueda