Hace algunos días, en las instalaciones del IND, Luis Pérez comentó que pretende continuar su carrera, pero preparándose en un campo de entrenamiento donde respire boxeo mañana, tarde y noche.
En otras palabras, quiere irse a Estados Unidos donde estará metido en lleno en el tema del boxeo... Esta actitud de Pérez me sorprendió un poco. Aunque se ha reconcentrado en varias ocasiones, me parece que Luis quiere realmente regresar a la cima del boxeo, brillar y por supuesto ganar buenas bolsas que le permitan enderezar sus finanzas.
Ciertamente, Pérez está a tiempo todavía de enderezar su carrera. Es un peleador que apenas en abril cumplirá los 30 años de edad, y podría aprovechar unos tres o cuatro años de fuerte trajinar para recuperar el tiempo perdido.
Desde que se coronó por primera vez en enero del 2003, Luis no tiene muchas peleas que le hayan exigido físicamente. Tiene otras cinco peleas de título mundial en cinco años, siendo su mejor año el 2007, cuando ganó el título gallo de la FIB ante el mexicano Genaro “Poblanito” García, perdiéndolo luego ante el ghanés Joseph Agbeko, precisamente su última pelea.
Luis no peleó en el 2004, con apenas una pelea en el 2005 y otra en el 2006, año en el que debió haber hecho dos defensas del título supermosca de la FIB, mismo que perdió al no marcar el peso en una defensa con el mexicano Ricardo “Chapo” Vargas, pelea que debía ganar sin mayores complicaciones.
No dudo que Luis tenga condiciones para brillar nuevamente en el boxeo. Incluso, peleando en la división supergallo (122 libras), pero todo dependerá del interés que muestre para entrenarse.
Mario García, su apoderado, ha dicho en diversas ocasiones que apoyará al ex campeón pinolero. Pero la clave de este resurgir radica en su dedicación en el gimnasio, en su empeño por mejorar su disciplina y comportamiento extradeportivo.
Luis ya no está para perder tiempo, no debe seguir por el camino curvo mientras el tiempo pasa inmisericordioso, afectando sus condiciones.
Quizás algo que puede dar un poco de tranquilidad a Pérez es que la atención del público no está sobre él. Román “Chocolatito” González y José “Quiebra Jícara” están robándose mucho la atención.
El “Chocolatito” incluso fue fuertemente cuestionado por su última victoria ante Javier Maravilla Murillo, mientras que de Alfaro sigue esperando información sobre su primera defensa sobre el namibio Paulus Moses.
Luis y su apoderado aún tienen que arreglar su situación médica ante la Comisión Atlética de California, que lo suspendió indefinidamente después de su última derrota con Agbeko.
Debe realizarse, allá en Estados Unidos, los exámenes de resonancia magnética en el cerebro, para demostrar que está bien de salud. Pero esa es un inversión que deben realizar, al igual que entrenarse en Estados Unidos, lejos de las distracciones naturales que se encuentran en la capital.
Ojalá que Pérez pelee en Nicaragua a finales de abril. Después podría reiniciar su campaña en Estados Unidos, porque con su nombre puede ser un rival atractivo de los actuales campeones supergallos de la actualidad, en especial porque en esa división se mueven peleadores como el espectacular campeón mexicano Israel Vásquez (CMB).