Bombas de mecha lenta, especiales para explotar dentro del agua, incautó este fin de semana la Policía Nacional en El Viejo.
“Los explosivos eran trasladados en vehículos de transporte urbano colectivo, con rumbo a Jiquilillo”, dijo el subcomisionado Francisco Ruiz, quien dio a conocer que se detuvieron tres personas, que forman parte de una red de negocios ilícitos.
Esta es la segunda vez, en menos de una semana, que la Policía descubre el trasiego de bombas artesanales.
El miércoles 5, distribuidores de explosivos, procedentes del departamento de León, trasladaban en un bus de transporte colectivo dos sacos con 444 bombas de mecha lenta, las que tenían como destino final la zona costera de Aserradores y balneario de Jiquilillo, jurisdicción de El Viejo.
En esa ocasión, “un retén policial en la carretera El Viejo-Cosigüina, encontró los sacos de nylon repletos de explosivos en el interior del autobús”, afirmó Ruiz.
“Ninguno de los pasajeros se responsabilizó del peligroso producto. El precio de las bombas a pescadores artesanales es de 30 córdobas cuando hay escasez”, dijo Ruiz. Las bombas son usadas en el mar.