Estuvo de visita en Managua el presidente de Ecuador, quien realizó una gira por varios países denunciando la acción en que las fuerzas armadas colombianas lograron eliminar la semana pasada al líder de las FARC, “Raúl Reyes”.
Creo que el hecho de que Colombia lesionó la soberanía de Ecuador, no es tema de discusión. De eso estamos claros la mayoría. Pero, desafortunadamente, la campaña publicitaria lanzada por Correa, pretende distraer la atención del problema que ocasionó que Colombia mandara a sus tropas a destruir el área de picnic en la que se encontraban los rebeldes.
Parece que el hecho de que estos elementos extranjeros armados y que atentan contra el establecimiento de un gobierno elegido democráticamente, no es importante. Pero sí lo es, la muerte de individuos que han violado los derechos humanos de cientos de ciudadanos civiles e inocentes. ¿Por qué no se ha fustigado la complacencia demostrada por Correa por la presencia de los narcotraficantes colombianos en su territorio? Hemos escuchado la excusa de que a las fuerzas armadas ecuatorianas no les es posible controlar todo el territorio.
Lo anterior podría ser cierto, pero entonces deben admitir que esa nación cuenta con un servicio de inteligencia indigente y negligente, pues es inconcebible que no hayan podido detectar por medio de informantes —lo cual es menester desarrollar por todo cuerpo de información de gobierno— qué elementos foráneos se desplazan por esa zona. También están los campesinos del área, que al igual que los de otros países, son “retrecheros” y desconfiados e informan a las autoridades sobre la presencia de extraños en su sector.
Por otro lado, el hecho de que los guerrilleros estaban en pijamas y paños menores, demuestra claramente el nivel de confianza que éstos sentían para llegar al extremo de despojarse de sus vestimentas y no “tender” un perímetro de protección alrededor del campamento.
Si recordamos lo publicado por los cables noticiosos, fue el presidente Uribe quien informó a Correa lo acontecido, y por creer que había sido en “caliente”, el líder ecuatoriano no tuvo problemas. Fue hasta que sus militares le dijeron que las FARC estaban en calzoncillos cuando fueron atacados por los aerotransportados colombianos, que Correa reclamó.
Pasando al plano local, ya que el presidente Ortega se ha convertido en “asesor político internacional”, (creo que esto sucede desde que hace poco le otorgaron un Doctorado Honoris Causa en algún lugar de Managua); nuestro mandatario ha emitido su opinión criticando la violación de la soberanía de Ecuador.
Parece olvidar de manera conveniente, cuando tropas combinadas del EPS y Ministerio del Interior penetraron abiertamente en territorio hondureño en 1988 con la llamada Operación Danto. También, antes de eso, hubo otras incursiones, aunque menores a suelo catracho. Lo que sucede, como siempre con los totalitarios; que lo que es bueno para el ganso, no es necesariamente bueno para la gansa.
Es importante también, tener presente la amenaza emitida por Hugo Chávez, advirtiéndole a Colombia “que no se les ocurra hacer eso en Venezuela…” ¿Por qué esa preocupación? ¿Será que a ese lado de la frontera colombo-venezolana también existen centros de descanso de las FARC? No hay que dudarlo.
Hay algo que está claro. Los totalitarios y sus aliados están golpeados. Esto fue un brillante ejemplo de la aplicación adecuada entre la inteligencia electrónica (Sigint-Signal Intelligence) que permitió la confirmación y ubicación precisa del objetivo, gracias a los informes proveídos por la inteligencia humana (Humint-Human Intelligence). La tecnología en este campo permite la ubicación del destino de una señal, así como igualmente asiste en localizar el origen de la misma, limitada por unos cuantos metros de diferencia en la precisión.