San Lázaro fue celebrado ayer en Jinotepe con la ya tradicional participación de la comunidad católica, que se hace acompañar de sus canes mascotas con ingeniosos atuendos como en otros sitios del país.
El lugar más conocido de la fiesta en honor al Santo es Masaya y particularmente la iglesia de San Jerónimo, pero de allí se ha extendido a departamentos cercanos como Carazo, donde ya constituye un espectáculo para todos los feligreses oriundos de esa zona.
La celebración en Jinotepe estuvo marcada por el colorido que desplegaron los dueños de mascotas, devotos del Santo.
La misa se ofició en la parroquia San Antonio de Padua por segundo año consecutivo y hubo una participación de más de 150 perros, de todas las razas y tamaños.
En Dolores la celebración fue realizada como todos los años.
En este lugar también de Carazo la tradición la ha empujado el padre Neguib Eslaquit, que empezó hace más de cinco años con ella. En ambos municipios la fecha es muy importante entre los creyentes.
milagros del santo
En Jinotepe el matrimonio de Elizabeth González y Yader Delgado participa en la celebración desde hace dos años.
Lo hacen a raíz de la enfermedad que afectó a una de sus perritas, según explicaron, y en agradecimiento al Santo por haberles sanado al animalito.
La Iglesia se llenó de canes la mañana de ayer y los primeros 150 animales que entraron recibieron como premio un paquete de alimentos.
La actividad ha tomado fuerza en este municipio con el apoyo de las casas veterinarias y patrocinadores, dijo González.
Cuidar a necesitados
El padre Edwin Román, tras celebrar la misa, dijo que esta actividad deja un mensaje claro en los fieles católicos.
“Nos enseña que debemos ser menos egoístas con la gente que tiene necesidad”, señaló.
El sacerdote explicó que es muy bueno que la comunidad promueva la fe y la tradición en su parroquia, pero se debe meditar en el sufrimiento que a veces padecen los animales que son parte de la naturaleza.
“Debemos cuidar nuestros bosques, ríos y animales, no hay que ser inmisericordes con las criaturas de Dios, porque de eso también vamos a dar cuenta”, expreso Román.
La actividad en homenaje a San Lázaro estuvo muy colorida, pero además fue un momento para reflexionar sobre las Sagradas Escrituras.
González declaró que el objetivo también es hacer partícipe a la comunidad y ofrecer regalos a los mejores trajes.
Esta vez hubo 11 premios y cuatro jurados se encargaron de seleccionar el mejor atuendo.
Entre los premios hubo alimento para mascotas, medicinas, juguetes, cadenas, productos de aseo, entre otros.
La tradicional chicha de maíz fue repartida al culminar la procesión.
Desde ya muchos feligreses se preparan para “acicalar” con todas las de ley a sus mascotas caninas para el próximo año.