Ocho embajadores acreditados en el país y al menos siete inversionistas extranjeros y nacionales que visitaban la comunidad de Monkey Point en Bluefields, Región Autónoma del Atlántico Sur (RAAS), para ver el sitio donde se pretende construir un puerto de aguas profundas, fueron rechazados por comunitarios que reclaman haber sido “apartados” del proyecto.
El presidente de la Empresa Portuaria Nacional (EPN), Virgilio Silva, quien acompañó a los embajadores, dijo que el objetivo de la visita era que los diplomáticos de Irán, Brasil, México, Dinamarca y Perú, entre otros, “vinieran a ver el lugar y al mismo tiempo incentivarlos a invertir en este puerto moderno”.
“Ya tenemos la maqueta, el diseño del puerto ha pasado por todo el mundo buscando a los operadores para que inviertan”, dijo.
Según el Gobierno, el costo de la construcción del puerto alcanza los 350 millones de dólares.
Algunos pobladores de Monkey Point amenazaron con expulsar a los visitantes de la comunidad, lo que fue criticado por Silva y otros funcionarios.
La presidenta del Gobierno Comunal Creole, Pearl Marie Watson, dijo no estar en contra de la ejecución del proyecto, sin embargo, aclaró que esta construcción pasa primero porque el Gobierno Central demarque los territorios del Atlántico Sur y particularmente las pertenecientes a los comunitarios de Monkey Point.
Silva dijo que la situación puede llevar temor a los inversionistas. “No se dejen manipular por nadie porque si no se va a ahuyentar la inversión”, dijo.
Por su parte, el presidente de la Asociación de Exportadores de Nicaragua (Apenn), Enrique Zamora, resaltó que Monkey Point debe ser apoyada con infraestructura educativa y de salud.
Entre los empresarios que visitaron la localidad enclavada en la RAAS figuraban personas de Perú, Venezuela, Brasil e Irán, quienes se mostraron impresionados por la belleza del sitio natural.