El Presidente de Ecuador, Rafael Correa, afirmó que su Gobierno “se tomará el tiempo necesario” para restablecer las relaciones con Colombia, tras la crisis diplomática entre ambos países, resuelta durante la Cumbre del Grupo Río.
“Latinoamérica estará vigilante para que nunca más se repitan hechos así. Como dije ante el Grupo Río: no nos confundan, el problema no es Ecuador, ni Perú, ni Brasil, el problema es Colombia. Somos un país neutral que sufre ese conflicto”, aseguró Correa en una entrevista publicada el domingo por el diario argentino Clarín.
El mandatario reconoció, además, que la intervención que protagonizó Colombia el pasado 1 de marzo en territorio ecuatoriano no fue la primera, aunque explicó que “antes Colombia lo negaba”.
“Éste, en cambio, es el caso más grave y verificable. Antes era más difícil la verificación de los hechos. Ahora hay pruebas: guerrilleros dormidos, incursión aérea y tropas de élite que masacraron. Fue espeluznante, tiros por la espalda, personas heridas y abandonadas e investigamos si hubo ayuda extranjera”, advirtió.
Quito rompió sus relaciones diplomáticas con Bogotá —postura compartida por Nicaragua— tras un ataque militar colombiano a una base de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) en territorio ecuatoriano, en el que murieron el portavoz internacional de esa guerrilla, “Raúl Reyes”, y al menos otros 24 presuntos rebeldes.
En la Cumbre del Grupo de Río, celebrada el pasado viernes en Santo Domingo, el conflicto se resolvió cuando el Presidente de Colombia, Álvaro Uribe, pidió disculpas y aseguró que nunca se producirá un ataque semejante fuera de su país.
“Gracias a Dios y a la solidaridad de América Latina resolvimos en favor de la paz y de Ecuador esta agresión sufrida. (...) Se puso fin al intento de traer la doctrina (del Presidente de EE.UU., George W.) Bush de intervención, un peligro para la integridad latinoamericana”, consideró Correa, durante la entrevista realizada en el Palacio de Carondelet, sede del Ejecutivo ecuatoriano.
“Uribe nos quiso acusar de contubernio y de albergar lo que llama terroristas. Es un insulto. El país que más los alberga es Colombia, narcotraficantes, paramilitares y guerrilla; las FARC tienen en Colombia 500 campos. ¿Quién alberga a quién?”, se preguntó el jefe de Estado.