Mehdi Kazemi es un joven iraní de 19 años que enfrenta una dura batalla con las autoridades migratorias británicas. Una batalla de vida o muerte. El joven es homosexual y se refugió en el Reino Unido luego que las autoridades iraníes ahorcaran a su novio, acusado de sodomía.
Las autoridades británicas le negaron el asilo a Kazemi, que se encuentra en el país desde 2004, cuando llegó para estudiar inglés. El joven solicitó el asilo al conocer que su novio, tras ser presionado por las autoridades iraníes, denunció su relación con el joven. Si Kazemi regresa a Irán, los ayatolas lo juzgarían bajo sus leyes, que condenan la sodomía con la ejecución.
Ahora Kazemi está en Holanda, desde donde pide el asilo al Gobierno británico.
“Deseo informar a la Secretaría de Estado que no vine al Reino Unido a pedir asilo. Vine aquí a estudiar y luego retornar a mi país. Pero recientemente mi situación ha cambiado. Las autoridades iraníes descubrieron que soy homosexual y me están buscando”, escribió Kazemi en una carta enviada a las autoridades británicas y reproducida por el diario The Independent.
Organizaciones de derechos humanos de Irán denuncian que más de cuatro mil homosexuales han sido ejecutados por los ayatolas desde 1979. El joven Kazami puede ser uno más, porque hasta ahora las autoridades británicas no se han pronunciado a su favor.