Movidos por la fe, pobladores de la comunidad Los Encuentros, de Santa Teresa, se enrumban hacia el Santuario Nacional de Popoyuapa, manteniendo viva la peregrinación que año con año se realiza hacia ese lugar ubicado en Rivas. Ayer, una caravana de 58 carretas salió de esta comunidad a primera hora, iniciando su trayecto hacia donde se encuentra Jesús del Rescate, una imagen venerada por miles de creyentes.
Estos peregrinos partieron luego de la celebración de la misa oficiada por el sacerdote Pedro Vado. El religioso dio la bendición a cada familia, carretas, animales y alimentos, para que los viajeros cumplan con su promesa y retornen al hogar sin novedades.
Los tereseños recorren un estimado de 146 kilómetros durante su viaje de ida y regreso y van hasta el Santuario para “pagar” alguna promesa hecha a Jesús del Rescate.
CON DIFICULTADES
Jorge Luis Saborío Rojas, presidente de los peregrinos de Los Encuentros, dijo que, a pesar de las dificultades económicas que aprietan el bolsillo de los campesinos, se hace el sacrificio para cumplir con Jesús del Rescate.
Según explicó, los habitantes de la comunidad Los Encuentros que asisten cada año a este viaje vienen ahorrando poco a poco para sostener los gastos.
“Esto no es una fiesta, no es un paseo, ni nada turístico, es tradición con mucha fe”, consideró Saborío, quien dijo que aprovechan la actividad para meditar las Sagradas Escrituras con la familia y pedir a Dios por la salud y las cosechas.
COMPARTEN ALIMENTOS
Rita Elena Sánchez, de 71 años, comentó que tiene cuatro años de hacer el viaje. “Vengo con mis nietos, llevo arroz, aceite, pinol, pinolillo, tortilla y aquí todos compartimos como hermanos”, refirió.
Jorge Luis Saborío, quien ayer fue abordado por LA PRENSA en la comunidad Jesús María, agradeció a las autoridades policiales por el resguardo que les brindan durante el recorrido.
HACIA OCHOMOGO
Ayer por la tarde, estos peregrinos continuaron hacia el río Ochomogo, donde permanecieron toda la noche hasta el sábado.
Según Saborío, hoy saldrán a la media noche hacia el puente Gil González. “Aquí (Gil González) llegamos el domingo y nos esperan los padrinos que por lo general nos llevan alimentos”, señaló.
Se espera que la caravana llegue el lunes a Popoyuapa, en donde permanecerán hasta el jueves por la noche, para finalmente regresar a sus casas el sábado 15 de marzo.
CON MUCHO SACRIFICIO
Rubén Fuentes, líder de la peregrinación, refirió que mantiene desde hace 12 años la tradición, junto a su esposa Argentina Pilarte, sus hijos y nietos.
Explicó que es un verdadero sacrificio para todas las familias hacer la peregrinación cada año.
Señaló que los que carecen de carretas y bueyes deben alquilarlos en 1,500 y hasta en dos mil córdobas, además de garantizar el alimento de la familia y los animales que llevan.
“Pero, a pesar de todo, el Señor siempre provee y de alguna manera uno se las arregla para cumplir con Él”, señaló.