Aunque en el mundo hay más de mil millones de personas que carecen de agua, los recursos hídricos de Nicaragua son abundantes y hasta podrían abastecer del vital líquido por lo menos al resto de la población centroamericana.
A simple vista, la relación de datos parece muy poco probable, pero el presidente de la Asociación Fraternidad por el Agua y la Vida, en México, Fernando García Cuevas, opina que la “mucha disponibilidad de agua” en Nicaragua es la causa por la cual se está contemplando la venta del líquido al resto de la región.
El “talón de Aquiles”, según expuso el especialista ante funcionarios de la Alcaldía de Managua y miembros de la sociedad civil, es el desperdicio del recurso.
“El sistema de riego tradicional para la agricultura, por ejemplo, provoca la mayor cantidad de desperdicio. Casi el setenta por ciento del agua que se utiliza para regar sembradillos se desperdicia”, dijo García Cuevas, quien brindó una conferencia magistral, organizada por la comuna capitalina, la Embajada de México en Nicaragua y el Instituto Nicaragüense de Estudios Humanísticos.
La propuesta del especialista, para evitar el desperdicio de agua, es mejorar las técnicas de distribución y aplicar una tecnología más austera en el riego agrícola.
“QUE PAGUEN”
Por su parte, el Alcalde de Managua, Dionisio Marenco, de tendencia sandinista, opinó que a la fecha la comuna está ejecutando varios programas para optimizar el uso del agua en la capital.
Como parte del trabajo municipal, Marenco se refirió al cerco de protección establecido a la zona de agua potable en Managua, donde se prohibió la urbanización.
Marenco también alentó a los miembros de la Cámara de Industria de Nicaragua a pagar por el agua que consumen. “Lo que la industria va a pagar es una cifra pequeña, que la pagan hasta en los barrios”, dijo Marenco.