A pesar de que las autoridades del Ministerio de Transporte e Infraestructura (MTI) avalan la supuesta calidad en la rehabilitación de 17.6 kilómetros que van desde el empalme Las Flores hasta el empalme Guanacaste, varios trabajadores de la obra denunciaron irregularidades en el proyecto.
La obra empezó a ejecutarse en el terreno desde mediados de enero pasado y, a la fecha —un poco más de un mes después—, la obra ya lleva el 33 por ciento de ejecución y se supone que antes de Semana Santa ya se habrá completado el setenta por ciento de la misma. Un tiempo “récord” que, de acuerdo con los denunciantes, se debe a que no se está cumpliendo con las normas técnicas de construcción en el tramo por donde pasan más de cinco mil 800 vehículos diariamente.
A la fecha, más de diez kilómetros del total a rehabilitar ya tienen una base estabilizada con cemento, que es el proceso previo a la etapa final de colocación del asfalto. Otros cinco kilómetros ya tienen la carpeta asfáltica.
EL AHORRO
Los productos derivados del petróleo equivalen a más del cuarenta por ciento del costo en una obra vial. Y, con el encarecimiento en los precios de esos insumos, el costo de las carreteras ha aumentado considerablemente. Sin embargo, el tramo de Las Flores-Nandaime podría ser la excepción.
El representante de la empresa constructora indicó que habrá ahorros en la ejecución de la obra por un monto de casi diez millones de córdobas, a pesar de que oficialmente la misma está valorada en un poco más de 73 millones de córdobas. A eso se le debe sumar unos ocho millones en impuestos.
El hombro de carretera, o los lados de la vía, tiene material que puede ser utilizado para ampliar el ancho del tramo, y esa es supuestamente la causa del ahorro.
Ronald Alvarado, responsable de la Unidad ejecutora de proyectos financiados por el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) y la Organización de Países Exportadores de Petróleo, en el MTI, catalogó como “muy apresurado” el anuncio del ahorro, aunque sí defendió la calidad en las obras de rehabilitación de Las Flores- Nandaime.
Durante el proceso de rehabilitación de carreteras, se debe dar un plazo de siete días para que el suelo cemento o base estabilizada se “cure” o esté listo para pasar a la siguiente etapa de mezcla de asfalto.
En base a ese parámetro de construcción, el tramo que esté en la etapa antes mencionada debe ser cerrado al tráfico, una norma que no se ha cumplido, según denunciaron trabajadores de la obra. Luis Bolaños Durán, representante de la empresa a cargo de la obra, Constructora Nacional S.A. (Conasa), admitió que el tráfico liviano ha circulado sobre las zonas sensibles.
Durante un recorrido hecho por LA PRENSA, se constató que parte de la base de cemento, en frente a la entrada a Catarina, ya estaba con hoyos visibles.