El Presidente de Irak, Yalal Talabani, aseguró en Ankara que su país no permitirá que el grupo armado Partido de los Trabajadores del Kurdistán (PKK) utilice el suelo iraquí para atacar a la vecina Turquía.
“Hemos discutido asuntos de seguridad. No podemos aceptar ninguna organización que se refugie en nuestro país y lleve a cabo acciones armadas contra un vecino nuestro”, dijo Talabani tras reunirse con su colega turco, Abdullah Gul.
Afirmó que “la Administración del Kurdistán Iraquí ha instado al PKK a abandonar las armas o irse de la región”.
Talabani, quien es kurdo y líder de la Unión Patriótica del Kurdistán, llegó a la capital turca acompañado por sus ministros de Seguridad Nacional, Petróleo, Recursos de Agua, Finanzas e Industria.
El Presidente iraquí destacó que la conformación de la delegación es una muestra del nivel de las relaciones que Bagdad desea mantener con Ankara.
Preguntado sobre un llamamiento previo suyo a Turquía para buscar una salida política a la cuestión kurda, respondió: “La solución política es un asunto de Turquía, no de nosotros. Hemos logrado un acercamiento conjunto en lo que respecta al PKK. Cuando estábamos en la oposición contra la dictadura (de Sadam Hussein), el pueblo turco nos ayudó mucho”.
“Ningún Estado toleraría la presencia de un grupo armado ilegal que ha optado por causar terror”, dijo, por su parte, G l, también en respuesta a la posibilidad de encontrar una solución política.
Precisó que, “en primer término, deberían detenerse todos aquellos que portan armas ilegalmente y causan terror. Turquía tiene una democracia a nivel europeo y cualquiera puede decir lo que quiera”.
Ambos presidentes subrayaron que sostuvieron una “reunión muy amplia, cordial e importante” y opinaron que el encuentro dio inicio a una cooperación duradera en todos los campos, entre ellos la economía, la política, la cultura, el petróleo y la seguridad.
“Cuando el gran potencial entre Turquía e Irak se haya movilizado, se apreciará un nuevo modelo de buenas relaciones de vecinos y de estabilidad y prosperidad en toda la región”, señaló Gul.
Gul invitó oficialmente a Talabani a efectuar una visita de trabajo a Ankara durante una conversación telefónica con su colega iraquí el 21 de febrero pasado, día en que las tropas kurdas entraron en Irak.
AMPLIO APOYO TURCO
Tras una reunión ese mismo día, el influyente Consejo Nacional de Seguridad, integrado por los líderes civiles y militares del país, dijo que Ankara estaba preparada para mejorar las relaciones con Bagdad en todas las áreas.
Talabani, que regresará mañana a Bagdad, anunció que Gul ha aceptado una invitación oficial suya para visitar su país.
La última ofensiva terrestre de Turquía, la mayor operación contra el PKK en una década, tuvo el consentimiento de Estados Unidos, que ayudó con información de los servicios de inteligencia sobre los movimientos del contraataque de los combatientes kurdos.
Sin embargo, Washington presionó luego para que la operación fuera breve, ante el temor de que una permanencia prolongada de las tropas turcas en suelo de Irak pudiera desestabilizar el norte de ese país y dañar las relaciones con los kurdos iraquíes.
La visita de Talabani a Ankara ha sido interpretada por los observadores como una señal de que Turquía, Irak y Estados Unidos intentan armonizar sus posturas en la cuestión del PKK.
Ese grupo armado independentista, catalogado como organización terrorista por Ankara, EE.UU. y la Unión Europea (UE), se autoproclamó representante de la mayoría kurda que vive en el sureste turco y se alzó en armas en 1984, dando origen a un conflicto que ha cobrado más de 35,000 vidas.