Muy pocos mánagers han alcanzado el éxito en el beisbol tan rápido como Julio Sánchez. Después de su retiro en una tarde perfecta en la que bateó de 4-4 en Masaya, y con el uniforme del San Fernando, Sánchez fue uno de los coaches durante el Mundial de 1994 en Nicaragua y al año siguiente estaba con el Bóer.
En ese mismo 1995, Julio llevó a la tribu a la cima al derrotar al San Fernando en una candente serie que terminó con quema de vehículos y todo cuento. De ese modo, se acabó un ayuno de 18 años sin títulos para la tropa capitalina.
Y Sánchez repitió con los Indios al año siguiente, al superar al San Fernando de nuevo, con el zurdo Oswaldo Mairena convertido en la reencarnación de Julio Moya: 3 éxitos y un salvado.
El tercer título no llegó el año posterior (1997) cuando una serie que ganaban el Bóer 3-1 se le vino abajo y cayeron ante el León, pero la tribu regresó a la cúspide en 1998, superando nuevamente al San Fernando.
Desde aquella época, Julio Sánchez sólo ha dirigido equipitos que han deteriorado su récord. Pero ahora, cree que Joseph Mendoza ha colocado en sus manos a una tropa competitiva, que puede aspirar al título.
“La llegada de William Juárez es una inyección vigorosa”, ha dicho Sánchez. Y ciertamente, el Bóer ha estructurado una pujante tropa. “Estamos pensando en el campeonato”, dice por su lado Mendoza.
Además de Juárez, los Indios tendrán a Manuel Pineda y Fidencio Delgado, quienes tuvieron 6-1 y 6-2 respectivamente con los Leones en la pasada liga. Y no olviden a Sterling Arauz que tuvo 3-1 y 2.70.
La pólvora estará a cargo de Sandor Guido, Danilo Sotelo, Aníbal Vega y Erick Morales, lo mismo que Mario Holmann, Juan Carlos Urbina e Isaac Martínez.
Vamos a ver qué tan crecido está ahora Ramón Flores y los ex firmados Edgard Montiel y Edwin Conde, pero sin duda Sánchez va bien armado.