Las dificultades continúan alrededor del campamento del Real Estelí en el actual Torneo de Clausura del Futbol de Primera División.
Al club norteño se le presenta un mayúsculo problema en la séptima jornada del certamen, cuando rete mañana (3:00 p.m.) en el Estadio Independencia, de Estelí, al Diriangén, en un duelo más del clásico pinolero.
Para este partido de vital trascendencia, el Tren del Norte presenta las sensibles bajas de Elmer Mejía y Ricardo Vega, por acumulación de tarjetas, mientras que por lesiones están imposibilitados de jugar David Martínez y Samuel Wilson, pero también está en duda Francisco López.
Así las cosas, los estelianos se muestran sumamente debilitados en la media cancha y ataque. Parecen no poder contar con los elementos necesarios para tener opción a la victoria ante unos Caciques que marchan invictos en seis salidas (cuatro éxitos y dos empates).
Pero la situación es aún más dramática para el Estelí, cuando actualmente exhibe grandes dificultades para poder ganar y anotar en su propia cancha. Los campeones nacionales tienen dos derrotas seguidas como locales y presentan una negativa racha de cuatro juegos y 377 minutos consecutivos sin producir goles.
Otoniel Olivas, técnico del Estelí, se muestra un poco inquieto ante la inestabilidad en los resultados que han logrado hasta el momento sus pupilos. Esto ha ocasionado algunos cambios drásticos.
“Las últimas semanas hemos intensificado los entrenamientos porque tuvimos un arranque bastante malo, máxime en casa, donde hemos sufrido dos derrotas consecutivas y queremos reivindicarnos”, afirma Olivas.
“Aún con las faltas de algunos jugadores estelares para el encuentro contra el Diriangén, el resto de los muchachos trabajó intensamente para tratar de sacar un buen resultado, porque es fundamental para nosotros conseguir el triunfo”, sostiene.