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Thanatos
Luis Sánchez Sancho
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El amigo lector de LA PRENSA y de esta columna, Daver García Reyes, quien es psicólogo de la UNAN-León, me escribió para pedirme “que hable sobre Thanatos, el hermano gemelo de Hipnos y qué relación tenía con Hades”. Agrega el licenciado García Reyes en su mensaje que “el psicoanalista Freud (Sigmund, 1856-1939) asegura que la gente tiene impulsos de Eros y Thanatos; en otras palabras, la gente prefiere morir que vivir en amor con los demás cuando las cosas no son como uno lo esperaba. Afirma también (Freud) que los impulsos como el placer y el dolor se unen para llegar al éxtasis”.

En realidad, sobre Thanatos, el dios griego que personifica a la muerte, ciertamente hermano de Hypnos (dios del sueño) e hijo de la Noche, he escrito ya dos veces en esta columna. La primera vez fue el 1 de noviembre de 2002 (La Muerte Quirina) y la segunda (Thanatos) el 31 de octubre de 2003. Pero, por supuesto, sobre éste como alrededor de otros dioses mitológicos se puede escribir mucho más que lo que permite esta columna semanal

Según dice el mitólogo español José Antonio Pérez-Rioja (1917-?) en su Diccionario de Símbolos y Mitos, Thanatos “es una deidad simbólica, personificación del fin de la existencia humana”. Y dice este autor que Thanatos es “duro de corazón, odiado por los dioses inmortales”. En ese mismo sentido el mitólogo mexicano Ángel María Garibay (1892-1967) asegura en su libro Mitología Griega que Thanatos “cura todos los males, custodia los sepulcros y es el único dios que no admite dádivas”.

A mi juicio, la relación de Thanatos con Hades es más bien simbólica. Thanatos representa a la muerte en su condición de sueño eterno o fin de la vida, así como su hermano Hypnos simboliza el sueño temporal. Y Hades, a quien los romanos llamaban Plutón, es el dios que reina en el mundo de los muertos.

Según la leyenda, Hades era uno de los hijos de Cronos (Saturno en la mitología romana) y hermano por lo tanto de Poseidón (Neptuno), Hestia (Vesta) y Zeus (Júpiter). Igual que sus hermanos y hermana, Hades fue devorado por su padre apenas nació, pero también fue vomitado por Cronos cuando Rea, su esposa, le dio a tomar un vomitivo que fue preparado por Metis, la diosa simbólica de la astucia.

Hades luchó junto con sus hermanos contra su padre, Cronos. Y después que lo vencieron, en el reparto del dominio del Universo a él le tocó el mundo de los muertos, mientras que Zeus se quedó con la Tierra y el Cielo y Poseidón se convirtió en el dios y rey supremo de las aguas y el mundo submarino.

Al reino de Hades (o Infierno) es adonde van las almas de los que han muerto, para ser juzgadas y recibir el premio que les corresponde, si es que lo merecen, y el cual consiste en vivir para siempre en los Campos Elíseos, una especie de mundo de la eterna felicidad; o para ser castigados debidamente, según como fuera su comportamiento en vida.

En cuanto a la utilización que hizo Sigmund Freud de los mitos de Eros (dios del amor y causa de vida, por lo consiguiente) y de Thanatos (dios de la muerte), para determinar su teoría de la naturaleza humana, en realidad ese no es mi campo. Lo único que sé al respecto es que según Freud el mito de Eros o el amor, por su naturaleza sexual representa las pulsiones de vida, mientras que Thanatos, o sea la muerte, es la pulsión destructiva que pone fin a la existencia del individuo.

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