El Gobierno que preside Daniel Ortega ha tomado medidas económicas que no favorecen la inversión extranjera en Nicaragua, ni la seguridad jurídica ni la estabilidad macroeconómica, porque provocan el aumento de la percepción del riesgo país, concluyeron ayer tres expertos en derecho, economía e inversiones que participaron en un foro organizado por el Movimiento por Nicaragua (MpN), con el objetivo de definir las perspectivas sociales, económicas y políticas del país.
El economista y ex Ministro de Hacienda y Crédito Público, Eduardo Montiel, citó el ejemplo de la intervención del Gobierno a la multinacional Esso Standard Oil, con lo que resolvió el problema de disputa de los planteles de esa empresa en Corinto, Chinandega, pero causó efectos sobre otras inversiones extranjeras que no llegaron al país por temor a que les ocurriera lo mismo.
El aumento de la percepción de riesgo país, los proyectos de inversión que pudieron ser cancelados y la posibilidad de que en el futuro se exija una mayor prima por las inversiones en Nicaragua, son algunas de las consecuencias de la política de Ortega, añadió.
Montiel participó en el foro junto al ex Ministro de la Presidencia, Antonio Lacayo, y el jurista Jorge Icaza.
Lacayo advirtió que la materialización de la ayuda venezolana, de la cual el Gobierno no presenta cifras, podría servir de “escalera de oro” para alejar a los cooperantes tradicionales, que contribuyen a través de un fondo al Presupuesto de la República.
Sobre esto, Montiel agregó que el Gobierno deberá valorar la rentabilidad futura de la cooperación venezolana a través del gobierno de Hugo Chávez y de la emproblemada empresa Petróleos de Venezuela, S.A. (PDVSA).
“Suecia y Japón, que son cooperantes tradicionales, van a existir dentro de cincuenta años, Chávez no”, dijo Montiel.
CAUSA DE INFLACIÓN
Según Montiel, “hay que reconocer que hasta ahora muchas de las medidas que ha tomado el Gobierno en la parte macroeconómica tal vez no han sido tan extremas, como algunos hubieran previsto antes de las elecciones; sin embargo, tenemos un problema muy serio, que es una inflación oficial de casi 17 por ciento en el año pasado y esto no es aceptable”.
El economista calificó la inflación como “el impuesto más grande que le podemos poner a los pobres” y rechazó que el aumento en ésta, de nueve a cerca de un 17 por ciento, obedezca sólo al incremento del precio internacional del petróleo o de los alimentos por los estragos que causó el huracán Félix en septiembre pasado.
Montiel aseguró que “la verdad es que todavía no está clara la causa” y agregó que el Banco Central de Nicaragua (BCN) debería de dar una explicación, en la que tendría su cuota la falta de control sobre la cooperación venezolana.
“No hay transparencia, no sabemos cuánto es lo que entró o en qué forma entró (la cooperación venezolana) y es cierto que una ayuda sin control, un gasto sin control, puede llevarnos a una inflación totalmente descontrolada y tenemos ahí el ejemplo de los años ochenta (durante el primer gobierno de Ortega) de que eso sucedió”.