Vicente Padilla fue ayer el lanzador que los Rangers de Texas han deseado de regreso tras un horrible 2007.
Padilla se apoyó en su poderosa bola rápida para realizar otra exitosa salida en el spring training, ahora ante los Medias Blancas, a quienes venció 6-1.
Durante tres entradas, el nica admitió un hit, una carrera sucia, con dos bases y dos ponches, mientras los Rangers se soltaban con todo su poderío ofensivo.
Vicente, quien ha restituido su potencia como su principal recurso, alcanzó velocidades de hasta 96 millas por hora y exhibió control con todos sus disparos.
En el inicio del juego, Padilla se midió con Nick Swisher, el mismo bateador al que golpeó y con el que luego se peleó el 16 de septiembre del año pasado, y lo dominó.
Posteriormente, le metió ponche a Orlando Cabrera y, aunque dio base a Jim Thome, se deshizo de Paul Konerko para pintar en blanco el episodio.
La carrera de los Medias Blancas se dio en el segundo inning, cuando, luego de dominar a Jermaine Dye, Joe Creede sacó batazo que no pudo controlar el jardinero central Jason Ellison.
Una base a Brian Anderson hizo avanzar a Creede, mientras Juan Uribe era eliminado, pero con dos outs, Paul Phillips disparó hit y empujó carrera.
El meteórico tirador de Chinandega completó el inning dominando de nuevo a Swisher, mientras que en el tercero no tuvo contratiempos ante Cabrera, Thome (ponchado) y Konerko.
Sin duda, una tremenda presentación que fortalece la esperanza de una gran campaña para el chinandegano, que va al segundo año de un contrato de tres por 33.75 millones de dólares.
Ayer los Rangers conectaron 10 hits, incluyendo dos jonrones de Travis Metcalf y otro de David Murphy ante el pitcheo de los Medias Blancas, que quedaron con 5-5. Texas con 5-3.
HABLA EL CATCHER LAIRD
De acuerdo con The Dallas Morning News, el catcher Gerald Laird conversó con Padilla hace unos días sobre lo que necesitaba hacer en esta primavera.
“Le dije lo que esperaba de él. Le dije que tiene un brazo vivo, un gran material y que sabe lo que hace, pero que necesitaba poner lo físico y lo mental junto. A mis ojos, es un ganador de 15 juegos cada año”, dice Laird.
“También le dije que no tenía que preocuparse tanto de los corredores en base. Eso afecta su ritmo y la selección de pitcheos. Y hasta ahora lo está haciendo bien. Hoy (ayer) hizo un gran trabajo”, concluyó Lair.