El reajuste tarifario aprobado por el Ministerio de Transporte e Infraestructura (MTI), de entre 10 y 16 por ciento para las rutas intermunicipales, fue una “misa negra” para beneficiar solamente a 297 propietarios de concesiones de rutas interurbanas y castigar a casi medio millón de usuarios de ese servicio.
Ese es el balance que la Red Nacional de Defensa al Consumidor hace sobre la reciente resolución del MTI donde se autoriza un segundo reajuste tarifario a favor de los transportistas intermunicipales, en menos de seis meses.
Aunque el director de Transporte Terrestre del MTI, Franklin Sequeira, defiende el aumento tarifario al asegurar que las nuevas cifras son parte de viejos acuerdos con el sector intermunicipal y obedecen al incremento del combustible y otros insumos para el transporte, Ricardo Osejo, especialista en el tema del transporte y miembro de la Red de Defensa al Consumidor, criticó la medida.
“No hay seguridad, no hay calidad en el servicio. Las famosas bancas se siguen manteniendo, en los lugares para tres personas montan a cuatro, y el MTI no hace nada por controlar al sector y más bien los premia con más tarifa”, criticó Osejo.
De acuerdo a Osejo, para la aplicación de una tarifa se debe hacer un estudio de factibilidad que permita aplicar el plan de ordenamiento al transporte. Sin embargo, el procedimiento ejecutado por el MTI va de atrás para adelante, porque primero aprobó el incremento tarifario y dos días después anunció el ordenamiento.
El transporte intermunicipal superior a 600 rutas moviliza a más de un millón de habitantes a diario. Y de acuerdo a Sequeira, el 47 por ciento de los usuarios, unos quinientos mil, fueron los afectados con el nuevo incremento tarifario.