Con su victoria en tres de las cuatro primarias del martes, incluyendo Ohio y Texas, la senadora Hillary Clinton logró inyectar oxígeno a su hasta entonces alicaída campaña, pero no supera aún a su rival Barack Obama en el conteo de delegados que escogerán al candidato presidencial del Partido Demócrata en Estados Unidos.
Clinton insinuó que podría compartir la fórmula presidencial demócrata con Barack Obama, aunque los resultados anunciados el miércoles indican que su rival quizá no perdió mucho en la suma de delegados, la clave para obtener la postulación presidencial.
Pese a haber triunfado en dos importantes elecciones primarias —Texas y Ohio— y en Rhode Island, Clinton obtuvo solamente 12 delegados más que su rival, con otros 12 por asignar en el conteo de The Associated Press. Obama ganó en Vermont, y llevaba ventaja en las asambleas partidarias de Texas que siguieron a las primarias estatales del martes por la noche.
Según la AP, Clinton habría ganado 185 nuevos delegados el martes pasado, mientras que Obama obtuvo 173. Ahora, entre delegados y súper delegados (prominentes dirigentes del partido que pueden votar por quien deseen), Obama cuenta con 1,567 en total, y Clinton tiene 1,462.
“Tal vez el proceso apunte en ese sentido, pero desde luego todavía debemos decidir quién encabezará la fórmula”, dijo Clinton. “Creo que el pueblo de Ohio dijo claramente que debería ser yo”.
En sus declaraciones por la mañana ayer, los dos demócratas dijeron que tienen las credenciales para enfrentar a John McCain, quien ya se aseguró la candidatura republicana.
McCain ganó las primarias de Texas, Ohio, Rhode Island y Vermont el martes por la noche y su rival principal Mike Huckabee abandonó la contienda.
El presidente George W. Bush, ocho años antes un enconado rival de McCain por la candidatura presidencial, le dio su respaldo formal. Con su escasa popularidad, Bush podría perjudicar a McCain ante algunos grupos pero ayudarlo frente a otros.
Obama restó importancia a sus derrotas en tres de cuatro primarias el martes, incluidas las cruciales de Texas y Ohio, destacando que aún lleva ventaja en el recuento de delegados.
Los ayudantes de Obama pasaron el miércoles a la ofensiva, distribuyeron una carta y convocaron a una conferencia de prensa telefónica para preguntar por qué la senadora Clinton no ha difundido las declaraciones de impuestos sobre sus ingresos. En un correo electrónico enviado a los periodistas, los ayudantes de la senadora respondieron que esas declaraciones, desde que los Clinton abandonaron la Casa Blanca, serán hechas públicas hacia el 15 de abril.
Obama, tras una racha de 12 victorias ininterrumpidas, habló con los periodistas en el avión de la campaña electoral a su regreso a Chicago desde San Antonio.
“No hay duda alguna de que la senadora Clinton se embarcó en una campaña muy negativa la semana pasada”, indicó Obama.