El crudo para entrega a término subió ayer cinco dólares hasta un récord de 104 dólares por barril, tras informar el Gobierno de Estados Unidos de un súbito descenso en los inventarios de ese combustible y confirmar la OPEP que mantendrá su cuota extractora global.
La mayor parte de los analistas creyeron que el Departamento de Energía anunciaría un aumento en las existencias de crudo por octava semana consecutiva, pero en lugar de ello, las existencias mermaron en 3.1 millones de barriles.
Mientras tanto, en Viena, la Organización de Países Exportadores de Petróleo dijo que mantendrá sus niveles de extracción por ahora.
El crudo liviano de bajo contenido sulfuroso para entrega en abril subió cinco dólares y cerró a la cifra récord de 104.52 dólares el barril en la Bolsa Mercantil de Nueva York, tras llegar antes a 104.64 dólares, otro récord.
A principios de semana rebasó la barrera sicológica de los 103.76 dólares, establecida en 1980 durante la crisis de los rehenes en Irán.
Los contratos del crudo para entrega a término ofrecen una ventaja ante el tambaleante dólar, y esos contratos comprados y vendidos en dólares son más atractivos para los inversionistas extranjeros cuando baja la divisa estadounidense.
Aunque los inversionistas decidieron centrarse el miércoles en la baja de la semana pasada de los suministros de crudo, los analistas destacaron que los inventarios se encuentran en niveles alcistas históricos.