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Noticias >> Opinión
La justicia de los gánsteres
Freddy Potoy Rosales
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El concepto de justicia que se aplica en Nicaragua es el de los bárbaros, los gánsteres disfrazados de sacos y corbatas en las distintas instituciones del sistema judicial nicaragüense.

Resulta que ahora las personas que pierden a un familiar a manos de asesinos seguramente enviados y protegidos por autoridades de un partido político tienen que contentarse con palabras de “consuelo” tan cínicas como las de la Ministra de Gobernación del régimen sandinista, Ana Isabel Morales, quien dijo: “Por eso es importante, ayuda utilizar un poco las palabras de monseñor Amado Peña, de entender la justicia restaurativa, que el privado de libertad después de un tiempo mínimo en la cárcel, uno tiene que aprender a sanar las heridas y sobre todo los familiares de las víctimas para poder perdonar y llevar de nuevo su vida en paz”. Qué infame que es esta señora.

Habrase visto. El asesino William Hurtado (quien mató al periodista Carlos José Guadamuz Portillo), militante protegido del Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN), que dirige el gobernante Daniel Ortega Saavedra, ahora no sólo es apadrinado por la Ministra de Gobernación sandinista, sino beneficiado por dictámenes de médicos forenses que responden a intereses del partido en el poder. Y los magistrados sandinistas de la Corte Suprema de Justicia (CSJ) ni se inmutan ante semejante barbarie. ¿Qué tal que la víctima fuera un familiar de ellos? El asesino se pudriría en la cárcel.

Y para rematar las abominables actitudes de los sandinistas, éstos se quieren congraciar con los liberales en el marco del bochornoso pacto libero-sandinista, pretendiendo modificar la figura de asesinato por la de homicidio al también criminal Eugenio Hernández González, ex Alcalde liberal del municipio El Ayote, en Chontales. Este criminal mató a la periodista de LA PRENSA, María José Bravo. Nuevamente pregunto: ¿Qué tal que la víctima fuera un familiar del magistrado sandinista Armengol Cuadra, quien promueve esta zanganada como presidente de la Sala Penal, al proyectar dicha sentencia? ¿Dónde está el presidente de la CSJ, Manuel Martínez y el vicepresidente de la misma, Rafael Solís Cerda, para detener esta intención canallesca, malvada, ruin, infame, vil, ignominiosa, perversa?

Y es que estos magistrados tienen una mentalidad macabra, retorcida y odiosa contra el pueblo de Nicaragua. Ahora también resulta que los magistrados sandinistas salen con el cuento que el auto de radicación del caso del expediente del ex presidente Arnoldo Alemán en la Sala Penal de la CSJ era un borrador y no vale, era mentira, era sólo un engaño para que los liberales firmaran en enero pasado dos sentencias que favorecían al régimen de Ortega con los CPC. Son unos miserables.

La dirigencia del FSLN y sus militantes instalados en las instituciones del Estado están promoviendo la cultura de muerte y terror en Nicaragua, que siempre los ha caracterizado. Es por eso que los nicaragüense deben castigar a este partido político en las próximas elecciones municipales votando en contra de sus candidatos. No puede ser que los nicaragüenses sigamos regidos por mentalidades inicuas de personas que mandan a matar a quienes no comparten no sólo sus criterios, sino que denuncian sus actos criminales. Basta ya de mentes asesinas en las instituciones del Estado.

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