Hoy será el tercer día en que La Chureca, el mayor botadero de basura del país, permanece tomado por los trabajadores que llegan a diario a recolectar material reciclable y alimentos entre los desechos.
La mañana de ayer, el “clima” de La Chureca se volvió tenso cuando el director de Limpieza Pública, Ulrich Schlie, visitó el lugar para tratar de mediar en el problema. Sin embargo, se requirió la presencia de la Policía Nacional, debido a que los trabajadores no le permitieron el acceso al basurero y crearon un muro de desechos que impide la entrada de los camiones recolectores.
El conflicto se resume en la calidad de la basura que recibe el botadero. Los “churequeros” reclaman porque los trabajadores de la Alcaldía de Managua seleccionan material reciclable, como envases plásticos y latas de aluminio, antes de depositar la carga de los camiones en el basurero.
“No es justo que ellos que tienen un sueldo fijo, uniformes, botas, guantes, seguro médico y un bono adicional por la cantidad de basura que entregan, le quiten la forma de vida a más de mil 200 cabezas de familias que trabajan en La Chureca”, dijo David Narváez, del Movimiento Comunal Nicaragüense.
El Alcalde de Managua, Dionisio Marenco, manifestó ayer en conferencia de prensa su preocupación debido a que los camiones recolectores no han podido depositar las 1,600 toneladas métricas de basura que produce a diario la capital. “Esto podría generar una epidemia, un problema de salud pública. Puede haber una crisis, un día más y la ciudad va estar llena de basura”, advirtió el Alcalde.
“Nosotros sólo somos la institución que limpia la ciudad y los ‘churequeros’ exigen la calidad de la basura como si de nosotros depende”, dijo. La alternativa hasta ahora es llevar la basura a Nindirí, Tipitapa o Ciudad Sandino, pero esto generaría costos adicionales por su traslado.