Durante un año, los siete futbolistas nicas que se regresaron de la Academia Tigres de Brasil no podrán jugar en ninguna liga federada a nivel nacional, así lo anunció el Comité Disciplinario de la Federación Nicaragüense de Futbol.
A Róger Mejía, Gerardo Arce, Wilmer Vásquez, Nicolás Ibáñez, Kevin Gutiérrez, Raúl Fuentes y Daniel Rivera, quienes se regresaron de la academia antes de la fecha estipulada en el convenio, se les aplicó la sanción de “quedar suspendidos de toda actividad en el ámbito federado, por un año calendario a partir de su notificación”, la cual fue recibida por los sancionados la tarde de ayer.
Fenifut también excluye a los jugadores de pertenecer a las selecciones nacionales y menciona que están “obligados a honrar toda deuda contraída a título personal entre ellos y la Escuela Tigres de Brasil”.
Ante la resolución del Comité Disciplinario, Róger Mejía expresó que no está dispuesto a aceptar el veredicto de la Fenifut por parecerle falto de argumentos para aplicar esta sanción.
“Voy a apelar a esta resolución, porque me parece injusta no sólo para mí, sino también para todos los jugadores. En mi caso yo les dije el arreglo que había hecho con Miguel Larios, pero al parecer el comité está presionado y debe revisar bien mi caso”, explicó Mejía, quien pretendía jugar con el América.
Otro de los sancionados inconformes es Nicolás Ibáñez, quien también apelará la resolución de Fenifut.
“Esto no se quedará así. Primero debo analizar las cosas para luego actuar de la manera correcta y apelar. A nosotros no nos cumplieron con lo prometido y no vamos a pagar los errores que hace la federación”, expresó Ibáñez.
En el caso de Gerardo Arce, la sanción no parece preocuparle, ya que opinó que no “valdría la pena” apelar por un caso que estaba resuelto desde antes de que regresaran a Nicaragua.
“Veré cómo jugar en otro país. Esta resolución ya estaba dicha desde mucho antes y creo que no valdría la pena apelar”, señaló.