Hace unos días, Aristides Sevilla preguntó quién era ese viejito panzoncito que lo había saludado mientras realizaba una sesión de bullpen.
Ayer vio en directo cómo lanza el viejito.
Se trata de Greg Maddux, quien utilizó 18 lanzamientos —de ellos 16 strikes— para colgar dos scones ante los Gigantes. Luego, los Padres situaron en la colina a Tim Stauffer.
Pero, después correspondió el turno a Sevilla, quien lanzó dos innings, permitió tres hits y una carrera, pero mantuvo la ventaja de San Diego, el cual al final se impuso 9-6 a San Francisco.
Aristides fue agredido por dobletes de Rich Aurilia y Rajai Davis en el sexto episodio, para admitir una carrera, que movió el score de 6-3 a 6-4, pero volvió con un cero para el séptimo.
En el trayecto, Sevilla también obsequió una base y propinó un ponche, mientras dejaba su efectividad en 5.40, luego de sus primeras tres salidas en los entrenamientos primaverales.
El leonés, quien se caracteriza por lanzar fuerte, pero que recurre a su sinker continuamente, consiguió tres outs en rolas, dos vía elevados y uno por ponche, en este duelo en Peoria, Arizona.
Como el mismo Sevilla lo ha admitido, será difícil que pueda quedarse en el equipo grande en esta ocasión, debido a la presencia de muchos veteranos, pero está haciendo su mejor esfuerzo.
Sus faenas no han sido brillantes, pero sí lo han mostrado como un joven en construcción que batalla por aferrarse a una oportunidad para saltar al futuro.