“... que el Poder Judicial sea percibido como corrupto, no me hace a mí mentiroso”, dice Cuarezma
La Sala de lo Penal de la Corte Suprema de Justicia (CSJ) es escenario de una nueva batalla entre liberales y sandinistas por el expediente judicial del ex presidente Arnoldo Alemán Lacayo, luego que LA PRENSA publicó que el FSLN está retrasando la casación de ese caso como una especie de chantaje, para evitar la unión de los liberales de cara a los comicios electorales de noviembre próximo.
El presidente de la Sala de lo Penal, el magistrado sandinista Armengol Cuadra, negó que él y el vicepresidente de la Corte, el también magistrado sandinista Rafael Solís, tengan engavetado el recurso de casación que presentó el defensor del ex presidente Alemán, Mauricio Martínez, y aseguró que no es válido un auto, firmado por cuatro magistrados desde el pasado 10 de enero, en el cual se ordena radicar el expediente de Alemán en la Sala de lo Penal.
El magistrado Cuadra indicó que fue hasta hace una semana que el expediente judicial del ex mandatario le llegó a las manos y no desde el 10 de enero, a como indica el auto firmado por los magistrados Solís, Cuarezma, Ramón Chavarría y Nubia Ortega.
Solís indicó que sí firmó dicha acta, a petición del magistrado Cuarezma minutos antes de enrumbarse a la Asamblea Nacional donde el presidente Daniel Ortega rendiría su informe, pero luego se enteró que el magistrado Cuarezma supuestamente le hizo enmiendas al escrito y acordó con él que se quedaría como un borrador.
“Él (Cuarezma) tiene que responder por eso (enmendar el escrito) porque es hasta delito”, dijo Solís.
La respuesta de Cuarezma no se hizo esperar. Dijo que no tiene la cultura de mentir y pidió que el escrito, que ahora no aparece, sea enviado al Laboratorio de Criminalística de la Policía y se determine quién realizó las enmiendas.
“¿De quién es la letra? Que se lleve al Laboratorio de Criminalística y así se van a llevar sorpresas. Esa no es mi letra, una cosa es que el Poder Judicial sea percibido como corrupto, lo cual no me hace a mí mentiroso”, dijo un iracundo Cuarezma, y luego señaló que las enmiendas pueden provenir del propio Solís o del secretario de la Sala Penal, José Antonio Fletes.
Solís y Cuadra indicaron que el auto del 10 de enero quedó anulado y el que vale es otro en el que aparece Cuarezma y la magistrada Juana Méndez, excusados de conocer de la causa de Alemán.
Cuarezma por ser esposo de la juez Primero Penal de Ejecución de Sentencia, Roxana Zapata, con quien la Sala Penal se disputa la competencia de vigilar la condena de Alemán. y Méndez es por haber condenado en primera instancia a Alemán. Pero este segundo auto, que según Cuarezma es de mero trámite, no está firmado por los magistrados.
Cuarezma indicó que quien elaboró el auto del 10 de enero fue el secretario José Antonio Fletes y el último en firmarlo fue el magistrado Solís, pero cuando decía esto se acercó Solís a contradecirlo, alegando que cuando él firmó no estaba la firma de Fletes, lo cual sería para Solís como firmar un “cheque en blanco”.
Los magistrados también discuten sobre quién tiene la competencia para vigilar la condena de Alemán y mientras el magistrado Cuadra considera que debe ser el Sistema Penitenciario Nacional, Solís dijo que debía ser compartida ante la Sala de lo Penal de la CSJ y la juez Zapata.
Cuarezma indicó que las Salas Constitucional y Penal de la CSJ ya han establecido claramente que la competencia la tiene la juez Zapata.
Agregó que el auto del 10 de enero tiene efecto a pesar de que no ha sido notificado. “En la Corte Suprema no existen borradores, si es así estaríamos frente a una justicia de borradores”, dijo Cuarezma, para quien la firma del Secretario de la Sala de lo Penal convierte al documento en una fe pública.