Desde que Román “Chocolatito” González se inició en el boxeo, Alexis Argüello ha seguido muy de cerca sus pasos.
Basta recordar que Alexis administraba el gimnasio Róger Deshón cuando Luis González, padre de Román, lo llevó a entrenar a ese gimnasio.
Después, Argüello se involucró en política, ganó la Vicealcaldía de Managua, pero siempre mantiene el vínculo con los peleadores de ese gimnasio, en especial con el “Chocolatito”, a quien criticó duramente por su presentación del viernes ante el mexicano Javier Maravilla —quien calló a la lona siete veces—, ocasión en la que ganó sin el brillo técnico de la mayoría de sus peleas anteriores.
“Román me dejó mucho qué desear, se anda descarriando... Anda desperdiciando su testosterona... A ese muchacho (Murillo) lo podía haber noqueado en cuatro asaltos, pero el descuido le hace perder el ímpetu y la fortaleza para lastimar a su oponente”, indicó Alexis.
“Es cierto que al mexicano lo botaba, pero Román es más efectivo que eso. En el sexto o séptimo round andaba con la boca abierta y ese no es el ‘Chocolatito’ que nosotros vemos siempre, ni el que miramos en Japón peleando 10 rounds sin abrir la boca un minuto... Si estamos en las vísperas de una pelea de título y con una condición así, no vamos a lograr lo que queremos”, añadió.
Según Argüello, el destacado púgil, primer retador al título mínimo de la AMB, en poder del japonés Yutaka Niida, no tomó el trabajo en serio con miras a este compromiso.
“Lo que me preocupa es que el muchacho se está descarriando mucho de una promesa que todos nos hicimos en Prodesa: hacer las cosas bien, fuese quien fuese el oponente. Dicen de problemas con novia, pero yo las apartaba porque primero mi carrera y después el resto”, reiteró.