Casi 109 millones de rusos están convocados hoy a las urnas para elegir al nuevo presidente de la Federación de Rusia, con el candidato del Kremlin, Dmitri Medvédev, como favorito incuestionable.
Los otros tres candidatos, el comunista Guennadi Ziugánov, el ultranacionalista Vladimir Yirinovski y el europeísta-masón Andréi Bogdánov, no tienen, según todas las encuestas y pronósticos, la más mínima posibilidad ante el delfín del actual presidente, Vladímir Putin.
El carácter absolutamente previsible de los resultados de las elecciones ha desatado temores de que una baja participación ciudadana pudiera deslegitimar en cierta manera los porcentajes que arrojen las urnas.
En total, han sido incluidos en las listas de votación 108,947,000 electores, de los que 107,307,000 residen en Rusia y el resto en el extranjero.
Según datos del pasado 1 de enero, la población total de Rusia alcanzó los 142 millones de personas, lo cual representa el 2.12 por ciento de todos los habitantes de la Tierra.
Para la votación fueron habilitados más de 96,000 colegios electorales en Rusia y 364 en otros 142 países, entre ellos, por primera vez, en Guatemala y en Irak.
En Moscú, 3,283 colegios esperan a casi siete millones de electores de la capital, así como 219 mesas que atenderán a aquellos que se encuentren provisionalmente en la ciudad.
Esta vez el escrutinio informático se efectuará en 950 colegios de Moscú y en 500 de San Petersburgo.