Para quienes buscan explicación debo decir:
el amor por una mujer me embruteció más,
mucho más de lo normal. Rompí mi récord,
el bruto salió por todos los poros de mi cuerpo,
loco corrí por las bocacalles del embrutecimiento.
Mis amigos le pusieron ron guitarra y canciones
y manso engreído el bruto también recorrió carreteras.
Advertido estaba, esto fue el 70 y tantos años:
Si besas el espejo de la ninfa, sombra serás,
manera de volver a la flor no habrá,
te quedarás arriba, donde la gota no toca tierra.
Infringí la experiencia ajena, me subí a la espina
y supe qué significaba la palabra Apocalipsis.
Hoy en desagravio tuyo debo decir:
He gozado mis treinta y siete años de embrutecimiento
y tal vez sólo pida otros treinta y siete más.
Gracias a ellos fui un hombre dichoso y hasta feliz.
07/01/ 08
Amarilis Gata de Quevedo
Tal vez una vieja canción lo diga.
Realmente me dejaste en la perra calle
todo el amor,
la pasión indómita,
mi autoestima.
Todo lo que tenía para vos
hoy apesta a orín de gato.
Flaco, hambriento, roñoso,
no te culpo, yo me lo busqué.
Vos, vos estás alegre y dichosa,
apenas abiertas las dos patitas.
22/02/08
A la Orilla de un Hueso
Memoria sepultada
todas las noches entierro estas cosas,
polvorientas, ya oliscas
junto al hueso del perro.
Por la mañana las recuerdo,
vuelvo a mordisquear su presente,
casi que llego hasta su futuro.
Y siempre queda algo para otro día,
mi hocico apesta a su fragancia.
22/02/08